En tu casa

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
72 visitas

Marcar como relato favorito

Estoy en tu casa. Llevamos un par de cervezas encima cada uno. Es un apartamento pequeño de un solo ambiente que me dijiste habías heredado de tu padre. El mueble principal, donde estábamos tenía una colorida manta encima y una lámpara alta que nos iluminaba. Tenías discos y libros. Y un proyector que nos permitía ver imágenes a 100 pulgadas.

Pero en realidad toda mi atención la tenías tú. Tu sonrisa, tus greñas, tus profundo ojos ámbar, tu olor a mujer joven en sus veintitantos. Llevabas una blusa blanca, un blue jean a la cadera que te quedaba con un guante. Y unas botas largas justo por debajo de las rodillas.

Era la segunda vez que nos veíamos. Pero la primera había sido puro tanteo, en una rumba y en un trasnocho con besos y agarres apasionados.

Tu habías dudado por mi edad, y porque era profesor. Aunque tuyo lo había sido antes. No ahora.

En la pared se ven videos de músicos de bossanova. También se escuchan. Mi mano agarra tu pierna. La otra mano mía acerca tu cara. Nos sonreímos y nos empezamos a besar. Aún con el blue jean puesto mi mano presiona tu entrepierna. Tu buscas la mía.

Beso tu cuello y detrás de tus orejas. Te estremeces. hundes tu lengua en mi boca. Mordisqueas mis labios. Desabotono tu blusa. Mi mano primero busca tus pechos, tus pezones paraditos reclaman mi boca. No los dejaré con ganas. Empiezo a chupar y lamer. Mis manos agarran tus senos con deseo. Juego con ellos y de repente me detengo. Me paro. Me miras extrañada. Me arrodillo para desabotonar jean. Para bajar el cierre, pasa sacar el pantalón y que quedes solo en ropa interior para mí. Me detengo, te sonrío. por fin estoy allí, solo una pantaletica verde cubre tu vulva. Pongo mi mano sobre ella y aprieto.

-te voy a comer.-te digo.

Prescindo de tu pantaleta y abro tus piernas. Te empujo hacia mí. Hacia mi boca. Beso tu vientre, tu monte, tu pelambre recortada pero presente. Y empiezo a lamer. A recorrer tu vulva. A chupar tu botoncito. A hundir mi lengua para saborear tu humedad y tus jugos.

Mis dedos también empiezan a jugar. Primero uno, luego dos y hasta tres. Explorarte por dentro mientras te chupo.

Me gusta tu sabor.

Quiero que pruebes el mío.

Mi erección ya muestra mis ganas.

Me detengo. Me miras con cara de que no lo haga. Pero me levanto, me quito el pantalón con un par de movimientos y mi pene queda frente a ti. Te lo ofrezco, sonríes. Empieza lamiendo, lengüeteando mi erección. Te sorprenden mis testículos rasurados y me los empiezas a chupar. Subes por el palo hasta la punta, retiras mi prepucio y chupas intensamente la punta de mi erección. Pero me resisto. Te digo que quiero estar más dentro de ti. Y te metes más de mí.

Te ofrezco mi leche. Te digo que quiero que te la bebas toda. Me dices que sí. Mientras me sigues chupando.


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed