EL RESTAURANTE DE MARINA 2 (FINAL)
Por franciscomiralles
Enviado el 21/04/2026, clasificado en Cuentos
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Anselmo se levantó del sillón, y mirando de frente a Marina le dijo:
-Yo llevo la administración de este restaurante, y veo que los beneficios no son para tirar cohetes. Es cierto que vosotras trabajais mucho. Pero vuestra labor se centra en el ir y venir; en la cocina y en atender al público; es decir, en lo funcional. Y éso está bien. Pero no basta para hacer que funcione bien este negocio.
Martina se quedó boquiabierta.
- Este restaurante es conocido y apreciado por todo el pueblo - respondió ella con orgullo.
- Sí. Pero ¿hasta cuándo? Mira a tu alrededor. Este pueblo, como todos los de esta zona está cambiando a marchas forzadas. Se moderniza cada vez más. Y con ello hay también gente joven que viene de Barcelona. Este restaurante vive anclado en el pasado. Vosotras cocináis muy bien, sí. Pero puede ocurrir que su antigua estructura no sea del agrado de la nueva generación, y correís el riesgo de que un día dejéis de tener clientes - expresó Anselmo-. Todo el mundo sabe que cualquier negocio para poder sobrevivir tiene que renovarse y ponerse al día.- Anselmo hizo una pausa y continuó con tristeza-. Dices que no trabajo y te equivocas. ¡Mi cabeza es la que trabaja porque quiero lo mejor para vosotras! No todo es trabajo manual. También existe el trabajo mental y de organización. A ver. No quiero que me malinterpretes. La labor de tus padres ha sido admirable. Pero todos somos hijos de nuestro tiempo, y ahora éste ha cambiado. El ayer no es lo mismo que el hoy. No se puede ser tan tradicional.
- Bueno. ¿Y qué propones? - quiso saber Marina con la boca seca; aunque comprendia a la perfección lo que quería decir su esposo y en el fondo sabía que éste tenía razón.
-Sencillamente modernizar este restaurante. Cambiarlo todo de arriba abajo. Habrá que pedir un préstamo al Banco y hacer obras. Y nada de hacer tres platos. Con dos en el menú bastan .Pues ahora la gente no quiere comer tanto. Habrá también que tener un servicio de bar para los que quieran tomar un aperitivo; o cualquier cosa. Y por supuesto contratar a camareros y un par de cocineros. Pues tu madre ya está mayor y tiene que descansar.
Así que al cabo de un tiempo, el restaurante CARAVEL cambió radicalmente su estructura, y Martina junto a su marido revisaba constantemente el funcionamiento del negocio que les iba viento en popa, ya que a pesar del cambio el restaurante nunca había perdido su peculiar sello de cocina tradicional catalana; que es lo mismo que su personalidad que nunca se debe de perder tanto a nivel humano como en otros órdenes de la vida en este mundo.
FRANCISCO MIRALLES PÉREZ
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