Los colombianos Luz Gloria y Juan Manuel 3
Por AlexMx666
Enviado el 07/05/2026, clasificado en Adultos / eróticos
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Valga la redundancia, pero sentí la gloria cuando Luz Gloria me empezó a sobar la verga y los huevos, y con la otra mano sobaba mi abundante pelo púbico y el de mi pecho (después me dijo que era una delicia tener un hombre peludo a diferencia de su marido) y cuando me la empezó a mamar se notaba que era experta para hacerlo y lo hacía con verdadero placer para ella. Yo acariciaba las partes de su cuerpo que quedaban a mi alcance y sus pechos pequeños eran deliciosamente suaves... y ya el olor a mujer caliente llegaba a mi nariz, por lo que hice mi mejor esfuerzo y sin que ella dejara de mamarme la verga, con una mano llegué a su coño... suave, depilado, de labios grandes y salidos... y estaba empapada. Jugué con su panocha por unos minutos, jalando sus labios vaginales y metiendo mis dedos todo lo que podía por la posición... y varias veces los olí y los chupé y me encantó el olor y el sabor (estaba seguro que mi mujer gozaría mucho con esta puta colombiana). Juan Manuel nos veía y nos tocaba o nos mamaba por todos lados, incluso por un rato se puso junto con su esposa a mamarme la verga, y yo sentía deliciosas sus lenguas... y sus dedos, porque los dos se alternaban para meterme uno por el culo. Y por supuesto el que más me entró fue el de ella.... era mucho más delgado y corto que los de Juan Manuel.
Pero les pedí que ya no me mamaran la verga, que ya no aguantaba y que deseaba que la primera vez que terminara fuera dentro de la panocha de Luz Gloria, ella rió encantada e inmediatamente su subió sobre mi abdomen y con su mano guio mi verga dentro de su apretado hoyo. Mi verga entró como cuchillo en mantequilla y sentí una panocha como tenía tiempo de no sentir... angosta, apretada, corta... y sentí que muy pronto mi verga topó con su útero. Era deliciosa a diferencia de las panochas de las mujeres de nuestro grupo swinger... que con todo respeto, son lindas, pero ya un poco flojas... por haber sido madres o estar muy "usadas". Coger la panocha de Luz Gloria era como se siente al coger un culo... pero resbalaba muy bien y salían chorros de su vagina.
Sentí a Luz Gloria estremecerse en un orgasmo y traté de aguantar lo más que pude para que tuviera mucho placer, pero a la mitad de su orgasmo empezó el mío... y cuando ella sintió eso y yo le dije que me iba a venir, empezó a "morderme" la verga con su vagina. Era el mejor "perrito" que me habían hecho. Era como que si una mano me apretara y aflojara la verga. Y ella se reía... por su orgasmo, por el mío y por el hecho de saber lo que me estaba haciendo... y que después yo le confirmé que ninguna mujer me la había apretado con la panocha, como ella lo hizo. Y sin poder contenerme y sin preguntar que dónde le echaba el semen, le empecé a llenar la vagina. Y los dos teníamos espasmos y temblábamos del placer.
Ella se quedó acostada encima de mi pecho y me besaba dulcemente (como hace mi esposa conmigo y con los hombres y mujeres que se la cogen) y los dos tratábamos de recuperar el aliento. Y fue cuando nos acordamos que Juan Manuel no había terminado... y nos reímos. Él se había metido entre las nalgas de su esposa y estaba lamiendo el semen que le salía de la panocha y se pajeaba la verga. Así que le dije que qué quería que yo le hiciera... y él me dijo que tenía unas ganas enormes de mi culo (y de que yo le metiera la verga a él) pero que primero quería que yo volviera a mamarle la verga. Me puse en posición y agarrando su verga me la metí en la boca y empecé a lamerla y también le toqué el culo y le metí un dedo... y despacio y con saliva que echaba Luz Gloria, mi dedo llegó al fondo. Tener todo mi dedo metido hizo que Juan Manuel tuviera espasmos y empezó a meter y a sacar su verga de mi boca... yo dejé que él llevara el ritmo...y cuando dio un grito yo supe que pronto me estaría llenando la boca con su semen. Y así fue.
Los tres nos quedamos tirados en la cama. Gozando de ver nuestros cuerpos desnudos, sintiendo el olor a sexo y a piel que había en el cuarto y que también salía de nuestras bocas.
Así platicamos de nuestras experiencias y gustos y supimos que congeniaríamos inmediatamente. Yo les enseñé las fotos y videos que tenemos con mi esposa en donde cogemos con otros... y ellos me enseñaron más de ellos. Allí fue cuando les dije que llamaría a mi mujer y rápidamente le contaría lo que hicimos... y que estaba seguro que ella vendría lo más rápido que pudiera. Y les pedí que me compartieran algunas fotos para que mi mujer las viera.
Así fue. Mi esposa llegó a la casa de Luz Gloria y Juan Manuel unas 2 horas después, y ya traía la panocha empapada y los pezones enormes... y deseando a Luz Gloria y a Juan Manuel. Estaba más caliente y puta de lo que la había visto desde hacía mucho tiempo. Llegó con un vestido casi abierto del frente y sin ropa interior. Sus pechos se movían bastante y los pezones no sólo se marcaban en la tela, sino que también se veían entre el vestido cuando ella caminaba. Yo sabía que mi mujer había trabajado mucho ese día y que seguro habría sudado bastante, pero tal y como nos gusta, cuando llegó no se había bañado ni echado perfume... y su olor a mujer, a calentura sexual y a panocha y culo y axilas (quienes han leído mis historias saben que ella no se rasura las axilas ni el pubis) se sentía a varios metros de distancia.
Luz Gloria salió desnuda a abrirle la puerta, y Juan Manuel y yo estábamos -también desnudos- sentados en el sofá de la sala. Cuando mi mujer y Luz Gloria se vieron inmediatamente se dieron un beso, pero no de educación sino de deseo, las dos se besaron al mismo tiempo en la boca y sacaron sus lenguas y empezaron a beber de sus salivas. Al mismo tiempo se abrazaron y mi mujer puso una mano en la cintura de Luz Gloria y la otra en uno de sus pechos. Y Luz Gloria hizo lo mismo, pero agarrando los dos pechos enormes de mi mujer, al mismo tiempo.
Juan Manuel se levantó, con la verga otra vez parada y fue con ellas, y casi las obligó a entrar porque la puerta todavía estaba abierta. E inmediatamente se puso atrás de mi esposa, le pegó la verga a las nalgas y con una mano le levantó el vestido y lo sobó un muslo, mientras con la otra le agarró la panocha peluda y le metía un par de dedos.
Continuará…
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