Mi jefe de cocina 2

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Pasados unos días, el jefe de cocina siempre me tentaba, y ya había probado un poco de lo que el hombre era capaz, empezamos a quedarnos un poco más para poder hacer algo en las noches, pero de manos sueltas no pasábamos.

2 semanas después de nuestra travesía, esa noche nos quedamos, abrió la puerta de la nevera y la corrió, había otra que corrió un poco y apagó la luz, cabe aclarar que yo sentía que desde afuera se veía todo, era una reja que no podíamos bajar del todo.

Me puso detrás de una de las neveras y me susurró al oído, "hoy pasa lo que tú quieras" yo solo respondí, "culéame, por favor, culéame duro" hacía mucho tiempo que no me sentía tan sucia, tan deseada.

Nos besamos, el temblaba un poco, yo subí un poco mi blusa y tomé sus manos y la metí dentro de mi pantalón, torpemente me ayudaba a buscar mi chiquita, y por primera vez la tocaba,.. "estas muy mojada, así estás siempre?.. que rico que se siente saber que está preparada".. rápidamente sacó su mano y se lamió lo dedos, después los metió a mi boca y me volvió a besar, yo ya no podía más, me incline un poco y saqué su verga, deliciosa y se veía más grade que aquella noche, baje su pantalón y la chupé, al mismo tiempo subía mi blusa hasta dejar mis tetas al aire, y yo bajé mi pantalón, jugó un poco, pero yo estaba demasiado húmeda, quería verga urgente.

Me di la vuelta y como pude subí mi rodilla a la nevera, y me incline para que tuviera acceso fácilmente a mí, pasó su mano completa desde la cuca hasta el culo, y decía... "ya era hora de probar esa cuca, se veía tan linda en fotos, te la voy a meter rico, está muy mojada, que rico se siente que me deseen" ..él seguía jugando con sus dedos, mientras se masturbaba y yo sentía que está temblando mucho, y entre gemidos ahogados le decía,.. "métemela ya, culéame, culéame, hablas mucho y yo necesito que me rompas la cuca a verga" juro que no me había sentido tan sucia hace mucho, y siento que con mi esposo no me nace ser así,.. y de momento entro, sin previo aviso.

Me dolió, era enorme, y se movía adentro y afuera, se sentía como estaba de caliente y como era mucho más grande de lo que yo esperaba, yo trataba de no hacer ruido, pero había instantes donde no lo podía controlar, era riquísimo, las tetas se movían de arriba abajo y a veces tocaban la base fría de la nevera, mientras tanto él bajaba una mano y me tocaba el clítoris, y seguía embistiéndome, hacia tanto que nadie me culeaba así tan rico, como pude me levanté y pegue mi espalda a su pecho, y lo escuchaba gemir, y su mano hacia presión en mi cuquita, y empecé a venirme, y solo escuchaba en mi oído.. "La perra más rica que me he comido, esto no lo encuentro en mi casa, sigue gimiendo como la puta que eres y vente para mí, vamos nena, vente, vente que tienes una cuca deliciosa, pequeña, vamos perra, obedece" ... 

Ufff!!!... El orgasmo más rico, las piernas no me respondían normal, pero hacía mi mayor esfuerzo, las embestidas seguían, y ahora sí Mano subió a mis tetas, jugaba con mi pezón mientras la otra mano me agarraba del pelo, y lo jalaba,.. "voy a darte leche en el culito, quiero ver cómo se te escurre de tu rica cuca, esta noche eres mía, mi putita rica".. debo admitir que me encanta que me hablen así, y entonces de saber que iba a venirse empecé a sentir que venía otro orgasmo, volvió su mano a mi clítoris, y sus embestidas fueron más rápidas, yo trataba de moverme, para que entrara más, cuando sentí como disparo con su semen, y sus gemidos, Dios!! una completa delicia, yo sentía que mi cuca lo apretaba, y llegamos al tiempo, sin sacar su mano, movió me cabeza hasta su hombro y nos besamos así, y iba sacando su verga muy despacio, me recostó contra la nevera.

Vio efectivamente como se me escurría su leche, como bajaba por mis piernas, busco su bóxer el en piso, y me limpio, y ninguno decía una sola palabra, yo estaba destrozada, acababa de tener sexo divino, como pude me vestí, cogí mis cosas y salí, mis piernas estaban temblando, cuando salió detrás mío, a la mitad del pasillo me dijo, .. "si te gusto tanto como a mí se repite cuantas veces quieras, yo seré tuyo... Mientras me des lo que en mi casa no hay, yo te complazco".. como me negaba yo a semejante propuesta?? Imposible

Cuando salimos del lugar su novia lo esperaba en la parada del autobús, así que no nos despedimos, pero sabíamos que había carta blanca para muchos más encuentros, encuentros que esa cocina dio lugar las siguientes veces, ya les iré contando, pero sepan que recordando esto, se me estremece el cuerpo y sigo mojándome igual...


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