EL MILAGRO DEL TEJEDOR
Por Eunoia
Enviado el 01/05/2026, clasificado en Amor / Románticos
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He sostenido la mano que sostiene la mano del impasible ser fantástico. Lo he trasladado a mi mano y he mirado al trasluz de su figura tan frágil. Sus diminutas patitas caminan seguras, su hiciquito negro me recuerda al hocico hendido de un caniche; sus negros ojitos poseen todos los secretos del Universo. Conforme pasan los días todo a su alrededor sigue cambiando para llegar al punto de du propio cambio: de su transformación, de su metamorfosis: su milagro.
Son los milagros de la vida natural, que no necesitan la mano del ser humano, ni de sus mitos, ni sus oscuras leyendas: el ser mágico labora para él mismo y para el futuro de los suyos... que se constituirán en ellas mismas y tomarán los vuelos sin dudarlo.
Me reconforta ese milagro junto al milagro del regalo de los ojos de ella, y la palma de su mano con todos los destinos dibujados, y nuestro presente, que también estuvo marcado en el mapa de la ruta de los ciclos luminosos. Si pudiera transmitir la efervescencia interior, el salto del acróbata pulsante residente en mi pecho cuando pienso en ella... —¿estará pesando en mí en este instante en que conecto con los sueños viajeros..?—
Y el majestuoso bello pigmeno, ajeno a los sentimientos —el ansia, la necesidad, los abrazos, el calor en el invierno, las losas amarillas que unen a los furtivos amantes en cada reencuentro— teje un nuevo milagro para los ojos enamorados, que esperan con entusiasmo el momento crucial en que se abrirá el cofre de seda y el primer aleteo nos haga suspirar en la compartida distancia de los sueños.
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