LA ESTÉTICA DEL ORDEN Y LA LEY (2ª parte)
Por Letraverso79
Enviado el 06/05/2026, clasificado en Humor
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Pasando al terreno de los complementos y accesorios, que es lo que más mola entre los agentes cachivache, se debe señalar la mutación sufrida por algunos agentes hasta convertirse en los nuevos Action Man o G.I. Joe, con todo tipo de complementos inimaginables e intercambiables con otros agentes G.I.
Por un lado, el complemento por excelencia, dejando aparte su función preventiva y de seguridad, es el chaleco antibalas. A este, se pueden unir todo tipo de piezas como si fuera un rompecabezas o un señor patata. El chaleco ha pasado a ser la armadura del caballero armado incluso cuando la temperatura ambiente ronda los 45 °C a las 15:00 horas de la tarde en la costa mediterránea.
Hoy en día, un accesorio para el chaleco antibalas, con gran aceptación, es el parche del grupo sanguíneo, un remanente heredado de las chapas metálicas de las películas de “Rambo” y “La chaqueta metálica”.
Por otro lado, el que había sido un referente en la lucha contra la delincuencia, el famoso spray de pimienta, parece haber sido relegado a un segundo plano por la pistola eléctrica y la defensa extensible de acero con su funda giratoria, que siempre proporciona un buen entretenimiento los días de plantón.
Junto con estos, no pueden faltar un buen par de guantes anticorte e incluso unos guantes anti shock –nombre actual–, con los que poder evitar cortes y laceraciones, así como evitar la sensibilidad en los dedos y tener que acabar quitándoselos para coger cualquier cosa; porque ya se sabe: “gato con guantes…”. No se debe olvidar el par de guantes de vinilo para emergencias sanitarias, que suelen acabar rotos y con uno o varios dedos saliendo por un agujero.
En otro orden de cosas, encontramos los expertos en misiones de alto riesgo que suelen proveerse de varios elementos de rescate: desde una cuerda de escalada hasta un llavero para romper lunas y cortar cinturones de seguridad. A esto, se le une la presencia de un mosquetón en uno de los ojales del pantalón donde colgar el manojo de llaves como un antiguo sereno que anunciaba su presencia con el tintineo característico.
Lo visto hasta el momento se complementa con una miscelánea de los accesorios más variopintos como son: un kit de urgencias, una navaja multiusos, kit herramientas, una linterna con 370.000 leds, a riesgo de producir quemaduras en las pupilas, una luz de pecho, una cámara de pecho, etc. Todos ellos pueden adquirirse en diferentes mercados según rangos de precio y calidad; en la página naranja con T; en la página que empieza con Ali y termina con envío de gran velocidad; en la página sonriente con envío a un expresidente de la Generalitat Valenciana; hasta en las páginas yanquis más reconocidas.
– Toca almorzar y esto es sagrado. –Tras 45 minutos en el bar y tercer café–. Vamos que se acaba el turno.
El cinturón policial, otro básico de la uniformidad, nos puede indicar ante qué tipo de agente nos encontramos, desde el veterano al táctico, pasando por el indiferente.
Al igual que con el chaleco, existe la tendencia de llevar un cinturón táctico y convertirlo en una navaja suiza con una cantidad indeterminada de utensilios para infinitos usos; y la tendencia contraria, el cinturón del veterano –conocido como caimán o abuelo– que se caracteriza por llevar la funda con el arma reglamentaria sin portar un segundo cargador o grilletes, debido a que no suele tener la intención de detener a nadie.
Dentro de la escala de veteranía, existe un peldaño superior, aquel que se encuentra cerca de la jubilación –el abuelo del abuelo–, este hace uso del cinturón de cuero, estilo oeste americano, con algunos agujeros modificados por algún kilito de más.
Ahora bien, según el estilo de porte, se puede observar el cinturón de cadera caída, ese que cuelga por el lado donde se porta el arma en diagonal hacia el suelo. Esta forma deja entrever la fatiga y la pesadez de años acumulados de portar un pedazo de hierro que ha servido como reposabrazos en más de un plantón. Este estilo suele acompañar al pantalón estilo culo cagado, aunque en algunos casos también puede observarse en componentes con exceso de volumen corporal.
Por otra parte, donde la acumulación de grasa localizada en la zona abdominal es evidente –barriga cervecera o barriga globo– existe un estilo particular de portar el cinturón conocido como sujeta barrigas o apoya barrigas. En este caso, el cinturón se lleva bien sujeto y de forma alineada con la cintura, aunque se hace difícil de ver. Este actúa como una barrera artificial o una presa de contención para sostener el resultado de años y años de buenos almuerzos. Como un apuntalamiento que sostiene la gran pared abdominal que está a punto de desplomarse, esa parte del cuerpo que amenaza ruina.
– Hasta aquí el repaso a la moda de la ley y el orden. A mí no me habéis visto. –En el vestuario, evitando algún servicio de última hora–.
Bip, bip. –Sonido del fichador y portazo.
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