Susana (CD Juarez) 1 de 2

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Susana (Cd. Juarez).

Soy un Xavier, Mexicano de mediana edad, 1.80 de altura y poco mas de 100kg de peso, pienso que tengo buen impacto con algunas damas, he llegado a pensar que tengo un radar que me permite darme cuenta de las mujeres a las que no les soy completamente indiferente, dicho lo anterior, les cuento esta aventura que viví en Cd. Juarez hace tiempo, espero poder contarles algunas otras que he tenido la fortuna de vivir.

Estaba en viaje de trabajo en Cd. Juarez, en general me hospedo en hoteles para viajeros de negocios, por lo que en general no están completamente ocupados en todo momento, sin embargo en esta ocasión el hotel que me alojaba y debido a la puesta en marcha de una maquiladora, se hospedaba un grupo de personas que asistían temporalmente esta empresa; a este grupo durante la salida del trabajo en la zona de comida, les otorgaban un refrigerio y aprovechaban para compartir entre ellos, durante ese momento y mas bien utilizando las instalaciones fue que ingrese al área y justo en la mesa a un lado de la que me senté, estaban cuatro señoras platicando, entre ellas hubo una que llamo mi atención, una mujer en sus cuarentas, bonita de cara, pelo largo negro y poco voluptuosa sin llegar a estar muy pesada, pero si con un buen tamaño de busto, grandes caderas y piernas, con una linda cintura que acentuaba el resto de su silueta; el tiempo que estuve en la mesa, me sentía constantemente atraído por ella, y aunque evite en lo posible voltear, si procuraba tenerla en vista, en algún momento note que una de sus compañeras le hacia ver que la estaba observando, cuando esto ocurrió decidí moverme, subí a mi habitación y termine mis pendientes.

Momentos después bajé a fumar para desprenderme del día de trabajo; este tipo de hoteles concentran el área de fumadores fuera del lobby, a un lado de la bahía de ascenso y descenso, en este caso con una pequeña zona verde con bancas y ceniceros; en el lugar estaba la señora, inicialmente no la reconocí, sobre todo porque ahora vestía de pants, encendí mi cigarro y ella terminaba el suyo apresuradamente, mientras se levantaba le dije. “No te vayas, la idea no era robarte la paz”, sonrió y se retiró diciendo, “no, ya había terminado y tengo que ir con mis compañeras, pero seguro coincidimos más tarde”, hasta este momento no pensaba en nada más, pero una cosa es verdad, una vez que por lo menos has tenido un ápice de interacción y has logrado que te conteste, la posibilidad de tener una plática es mayor. Después de unos minutos salió con sus compañeras, y les pregunte si sabían de un lugar donde comprar cigarros, me dijeron que justo iban a una tienda cercana, les pregunte si les molestaba que les acompañara, respondieron que no; pues en camino y durante el mismo le pregunte que hacia allí sobre todo como grupo y me comento lo que les conté primeramente, de ahí comenzamos a platicar de cualquier cosa, hasta estar de regreso al hotel donde nos quedamos en el área de fumadores, de apoco la platica fue pasando de cosas sin importancia a:

· “Que a gusto platicas, me encantaría seguir conversando contigo, pero me esta buscando mi compañera de cuarto”.

- “Pero porque te vas, me dejas sin siquiera haberte robado un beso”.

· “Ah ¿un beso?, apenas te conozco, además estuvimos platicando un buen rato y no dijiste nada.

- Te lo digo ahora, me gustas y me arrepentiría si no te lo digo, si quieres podemos caminar un rato.

· Okay, ahora regreso solo voy a ver que quieren mis compañeras, seguro ya están haciendo suposiciones entre tú y yo.

Durante un rato estuve esperando, hasta que finalmente la vi de vuelta.

- Que bien que regresaste, vamos a caminar un rato; y ¿Qué paso, que querían tus compañeras?

· Solo saber si estaba bien, que, ¿Qué onda contigo?, y pues les dije que nada, que platicábamos solo de cosas irrelevantes.

- Pues ya te lo dije, me gustas y en verdad me encantaría besarte, sé que apenas nos conocemos, pero nos es más que un beso, solo un momento, quizá te gusta y vemos.

· Si, también me gustas, me pareces atractivo, pero no quiero que mis compañeras supongan cosas, ya sabes cómo es en el trabajo.

- Lo entiendo, pero mira por acá caminamos por el estacionamiento y nos perdemos un poco de la zona general, …

Acercándome un poco.

- Ahora sí, que quiero besarte, hueles delicioso y tu mirada me gusta mucho.

· También me gustas.

Me acerco a su cara y nos besamos, un par de veces antes de que se empiece a poner de nervios.

· Mejor vamos de regreso, esta raro que no estemos cerca, ya es tarde y no quiero que hablen de más, de echo quieren salir a cenar y tengo que acompañarlas.

- Quédate conmigo, no vayas a cenar con ellas, podemos vernos con mas calma, si quieres te invito a mi cuarto, te aseguro que solo serán besos, y si se da algo más, pues ya veremos, nada que no queramos que ocurra.

· Como crees, no lo sé, deja veo como esta la cosa y te marco, sabes, soy una mujer casada y tengo una hija, esto no está bien.

- Lo entiendo, pero pienso que si esto paso es poque así lo querías también, además, la cosa es sin culpa, si te sientes mal por esto, no lo vale, tú decides, por mi parte estoy tranquilo. Quisiera que te quedaras un rato más, ver a donde llegamos, es claro que no es algo formal, ni con engaños, es lo que es.

· Bien déjame ver y te aviso.

- Ok.

Después de quedarme con la esperanza, me marcó.

· Ya casi se va, si quieres nos vemos en el lobby y fumamos un cigarro, de ahí ya cada uno a su cuarto, ¿Estás de acuerdo?

- Si claro, lo que digas, me alegrará poder verte, olerte y estar cerca de nuevo.

· Bajo en 30min.

Por supuesto, yo listo abajo desde que me dijo qué si, que bajaba en un momento más, y obvio esperando lograr por lo menos besarla de nuevo.

· Hola, vi que ya estas acá desde hace rato.

- Si, ¿en que piso estas?, por lo que dices tu habitación ve hacia este lado.

· En el cuarto piso, ¿y tú?

- Uno mas arriba, pero, por favor déjame besarte de nuevo, esos labios tuyos son encantadores.

· También, quiero besarte, vamos por allá.

- ¿Qué opinas de subir a mi cuarto, si quieres voy por delante y te veo en el elevador, me espero ahí para que subamos juntos?

· Ay no sé, quedamos que solo platicaríamos un poco, ¿y si llega mi compañera y no me ve?, no lo se.

- Vamos, si te sientes intranquila, pues nos bajamos de nuevo, pero ahí seguro podremos besarnos sin estas presiones, por lo menos veremos si no es solo por la emoción.

Okay, pero mejor vamos a mi habitación.

Continua parte 2


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