Susana (CD Juarez) 2 de 2
Por XavierMX
Enviado el 19/05/2026, clasificado en Adultos / eróticos
46 visitas
Caminando hacia el elevador, mi cabeza estaba a cien, subimos hasta su piso, ya dentro de su habitación, y primero dejando la puerta sin cerrar, solo con el pasador evitando que se cerrara completamente, y justo detrás de la puerta.
Nos besamos, sin más, uno y otro beso, seguidos de pequeñas caricias, por encima de la ropa; después de unos minutos.
- ¿Y si llega mi compañera?
- Si quieres vamos a mi habitación, ahí seguro no llega nadie.
- Okay, pero solo unos minutos.
Fuimos a mi cuarto y llegado le pregunte, si quería que dejará la puerta abierta.
- No, mejor cierra.
- Me encantas, tus labios son deliciosos.
- Pues bésame.
Seguimos con los besos, igual que en su habitación justo detrás de la puerta, yo ya estaba listo para buscar un poco más, de modo que del abrazo moví mi mano hacia su pecho, y solo sentí, un pequeño suspiro durante el beso, seguí así, hasta que descubrí su pecho, dos tetas enormes, con pezones marrones bien erguidos, y grandes aureolas, los empecé a lamer, jalando de a poco entre succión y succión, lamida y caricia con mi lengua, de ahí a la cama, fue en ese momento que le quite la sudadera y el brasier, por fin su torso totalmente para mí, ella me permitió seguir disfrutando de ellas, hasta que en esa posición fui bajando a su estómago, sin dejar de tocar y apretar con pequeños pellizcos sus pezones, llegando hasta debajo del resorte del pantalón, pero por encima de la ropa, me acerque para oler ese maravilloso aroma que por si mismo enamora a los hombres, retire mis manos de su pecho y busque bajar lentamente su pantalón, ella no se opuso, se arqueo un poco para facilitarme el trabajo, apenas descubrí su vulva, y aún sin retirar el pantalón por completo, un respiro aún más profundo, ahí pude a través de mi nariz, notar lo mojada que estaba, lista para recibir un beso más intimo, mas profundo; y de una, pantalón fuera y ese hermoso par de piernas gruesas, me mostraron dos nalgas bien abiertas enmarcando una panocha peluda, lubricada y palpitante.
- Que rico hueles, te ves hermosa, no quiero dejar de mirarte, pero ya no puedo esperar más, quiero chuparla toda.
- Si, chúpala, a mi marido no le gusta, cómetela toda y déjame seca.
En ese momento, con una mano sostenía su pierna izquierda, y con la otra apretaba y tocaba sus nalgas, mientras tanto, mi boca intentaba beber todo de una sola vez, mi lengua de arriba abajo, de un lado al otro, dentro y fuera, toda mi cara pasando por su enorme panocha bien mojada, ella me regalaba, pequeños espasmos que le permitían exponer más su sensibilidad aumentando su placer, y mi excitación; su culo palpitando, me pedía ser mordido, lamido , penetrado con mi lengua, así lo hice, seguí de un lado a otro, entre su panocha, su clítoris y su culo, todo de una vez y al mismo tiempo, sus manos tocaban sus pechos, libere mi mano y la lleve a sus pezones, con la otra mano un poco de circulitos en su clítoris, sin dejar de mamar su concha, y su culo, después de unos momentos de intenso placer, mis dedos comenzaron a jugar más allá del suabe y superficial mete y saca en su vagina, a unas pequeñas punzadas en su culo, solo por arriba, nada súbito, así de poco a poco.
- Ah! que rico, ¿Qué haces?, se siente bien, aprieta un poco más mis pezones.
- Así, ¿así te gusta, o un poco más?
- Así está bien, chúpame más fuerte, más rápido.
Mis dedos apretaban casi por completo, estrujando sus pezones, con la otra mano, subí de superficial a un poco más de profundidad solo en su culo, un suabe mete y saca, que de vez en vez iba ganando profundidad; sentía como su cola se dilataba cada vez más, su panocha no dejaba de escurrir, mientras yo intentaba chupar todo.
De repente, un arqueo mayor, junto con:
- Mete otro dedo, dale duro, que voy a llegar.
- Uy!! Que rico, así como tu digas, ¿así u otro dedo más?
- Otro, si otro más!!!, entra, quiero que entres ya.
Solté todo, subí a la orilla de la cama y por fin, de una la penetre, ahí mismo se dejó venir, soltó todo y me regalo chorros de pasión.
- Así, si dame todo, párteme como querías, sé que querías esto, dime ¿Es esto lo que querías, así me querías tener, te gusta? Dime.
- Si, así te quería tener, desde que te vi quise cogerte, chuparte y metértela toda, tienes una cola y unas tetas deliciosas y quería tenerlas.
- Si, así, ¿quieres venirte dentro?
- Si, ya no aguanto más, ¿me puedo venir dentro?, ¿Segura?
- Ya déjalo venir, dámelo todo, quiero sentirte, no voy a dejarte salir, llega ya, la quiero dentro.
- Aughhh, pufff, ahí estoy, estoy llegando, que rica estas, aprietas delicioso, estas muy rica.
- Aughh, si, se siente caliente, así lo quería, no te preocupes, estoy casi por tener mi mes. Sabes, también cuando te vi, me gustaste y pensé; ojalá y me hablara, así que cuando te vi en la zona de fumadores, me emocione, pero no supe que hacer, sobre todo porque no sabía si también te gustaba.
- Luego como se fue dando todo, me dio un poco de miedo que me hicieras algo.
- Pues algo, ya hicimos.
- Si me refiero a algo, ya sabes.
- Si, lo entiendo.
- Estuvo muy rico, ¿Cuándo te regresas a tu ciudad?
- Hasta el viernes, de modo que si quieres podemos vernos cada día después de que salgamos de trabajar.
Cogimos un día más antes de que tuviera sus días, aunque la verdad los demás días también lo hicimos, de mi parte con más tranquilidad y a ella parecía gustarle también.
Espero esta aventura les haya gustado.
Comentarios
COMENTAR









¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales