No se identifican porque sean solidarios; más bien son lo contrario: creen que tienen derecho a la rapiña de la sociedad.
No se identifican por ser tolerantes con una idea diferente; más bien creen que la suya es la verdadera.
No se identifican por defender a las mujeres; más bien son activistas de la misoginia.
No se identifican por tener amigos negros, mulatos, asiáticos o con rasgos moros y árabes; más bien se creen superiores por ser blancos y acomodados.
No se identifican con el movimiento LGTBIQ+; más bien creen que ellos son puros, auténticos y originales. El resto son basura, dicen.
No se identifican con la verdad, sino más bien con la mentira y los bulos. Viven en una realidad paralela delirante.
No se identifican con los derechos de las personas. A lo largo de su historia votaron en contra de todo: en contra del divorcio, en contra del aborto, en contra de la igualdad, en contra de la sanidad pública, en contra de la enseñanza pública, en contra de subir el salario mínimo y en contra de subir las pensiones. En contra de todo...
No se identifican con los más débiles, con los marginados, con las culturas diferentes, con los que sufren genocidio. Más bien están de acuerdo en que se sigan exterminando árabes terroristas, no vaya a ser que lleguen aquí.
El cabecilla de estos descerebrados, que no se identifican con lo dicho anteriormente, ha felicitado a los genocidas por lo bien que lo están haciendo. La cabecilla que le sigue los pasos lo hace más descaradamente. Aun siendo tan analfabeta y tóxica, tiene detrás de ella a toda una población de idiotizados que se lo creen todo.
Entonces reflexionas y te das cuenta de que el idiota no piensa, solo sigue a pies juntillas lo que dice una ignorante.
Y tú, ¿por qué le votas?
¿Te gusta esa ideología que promueve la agresividad, la violencia, el engaño y el robo descarado, como si fueran un grupo mafioso?
¿Lo serán?
Por supuesto que sí. Lo llevan en su ADN, heredado del franquismo. No se puede ser una buena persona cuando tus antepasados fueron unos asesinos. Fíjate: ahora mismo, en tiempo presente, se está cometiendo un genocidio y estos descendientes de la dictadura lo aplauden.
¿Por qué les votas?
Te diré por qué: porque eres igual que ellos. Y toda tu mala ostia y tu mal rollo, multiplicado por miles y miles, se incrusta en esos personajes que luego alimentan odio. Ellos son el reflejo del que deposita un voto, la impronta que lleva tu papeleta y la de los que piensan como tú. Crean individuos como los que se ven diariamente: insultan de forma sistemática, rebozando sus palabras con saliva.
¿Te gusta una realidad así?
¿Sabes cuántos insultos ha recibido el Presidente del Gobierno por parte de la derecha en España?
He rastreado internet, he preguntado a la IA, he leído estudios como el de Universidad Politécnica de Valencia que analizó una muestra de solo 2.664 respuestas en la red social X, encontrando que el 25% contenía insultos o lenguaje agresivo.
Esto quiere decir y con una estimación conservadora cientos de miles de insultos hacia su persona.
Pues sigue votando a esos descerebrados. Sigue adorando al americano violador, pederasta, ladrón, etcétera, tal y como hacen aquellos a los que votas. Luego vas a la gasolinera o al supermercado, pagas el alquiler de la vivienda y le das las gracias al imperialista por haberte "bajado" los precios de todo.
Las derechas en España se han convertido en grupos ultrafascistas sin ningún tipo de pudor. Ya no les basta con ser franquistas de toda la vida y haber heredado lo peor de lo peor. También abrazan postulados nazis, al negar la ayuda humanitaria e ir en contra de lo que no es como ellos.
Son la Mafia de nuestro tiempo.
Comentarios
COMENTAR









¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales