Mi novia Marlies 1

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Marlies fue mi segunda novia. Rita fue la primera y como éramos muy jóvenes nunca me dejó más que darle unos besos con lengua y cuando traté de tocar sus pechos (que eran bastante grandes y firmes) me empujó. Y unos días después yo conocí a Marlies. 

Tenía la suerte que mi familia tenía una pequeña casa en la playa, y allí conocí a Marlies. Llego con otra amiga que era fea y gordita, pero Marlies me pareció un sueño y me cautivó inmediatamente. Tengo que reconocer que con el tiempo he comprendido que no era bonita, sino "diferente"... en realidad era flaca, con pechos muy pequeños y piernas muy delgadas y prácticamente sin nalgas. Pero me enloqueció que era rubia natural... nieta de alemanes. Y el bikini que llevaba era minúsculo, y aunque no tenía muchos pechos, mostraba mucho más que lo que yo le había visto a cualquiera de mis otras amigas (que usaban bikinis pero más recatados). Y Marlies desde el primer momento "me tiró el calzón"... y yo quedé embobado. Ese primer fin de semana en la playa la pasamos fenomenal y no nos separamos en ningún momento (sus abuelos también tenían una casa en la misma colonia). Y cuando regresé a la capital, lo primero que hice fue ir a terminar con Rita. Y al día siguiente ya Marlies y yo éramos novios.

Quienes leen mis historias (verdaderas al 100%) saben que yo tuve mi primera relación sexual con un amigo de juventud y que tuvimos sexo durante muchos meses antes que yo me cogiera a mi primera mujer (que anticipo no fue Marlies sino una puta, una noche de parranda en que fuimos con un amigo a una casa de putas). Pero sí fue Marlies la primera mujer con la que hice el amor... completo... sin reservas. 

Fuimos novios casi 4 años y yo juraba que nos casaríamos... pero me dejó por uno más vergudo que yo. Jajajajajaja.

Con Marlies empezamos a tener "sexo" a la semana de ser novios. Por supuesto que desde el primer día nos besábamos con muchísima lengua y mis manos no dejaban de tocarle la espalda, el cuello, las piernas y los muslos, metiendo un poco mis manos bajo la falda hasta llegar arriba de sus rodillas... yo iba probando hasta dónde se dejaba. Un viernes, antes de ir a la playa, dijimos que iríamos al cine... pero en realidad yo busqué con el carro un lugar oscuro... y nos empezamos a besar... y en pocos segundos yo ya empecé a tocar sus pechos sobre su blusa (sentí delicioso esas chichitas pequeñas y el brasier) y como vi que ella más se calentaba y no me impedía nada, empecé a desabotonar su blusa y metí mi mano, unos segundos apreté y sobé sus tetas pequeñas sobre la tela del brasier y poco a poco empecé a meter mi mano por abajo hasta que toqué directamente su piel. Se sentían deliciosas, calientes, suaves... y prácticamente no tenía pezones (después vi que eran rosados y no se paraban nada, pero no me importó nunca). También con mi otra mano fui subiendo por su pierna y bajo su falda y muy rápido llegué a su calzón y toqué un gran bulto de pelo bajo la tela... metí mis dedos por un lado y sentí un colchón enorme de pelos, jugué con ellos por un rato y después dirigí mis dedos a donde debía estar su vagina... y llegué y estaba empapada... y metí inmediatamente un par de dedos y Marlies bufaba mientras yo seguía moviendo mi lengua dentro de su boca... y empecé a meter y a sacar mis dedos de su panocha y con la otra mano seguía estrujando sus tetas... y sentí cuando empezó a mover como loca su lengua dentro de mi boca... a gemir más duro... y cerró sus piernas y me apretó la mano con la que la pajeaba... y se vino. Ese fue el primer orgasmo que tuvo esa tarde.

Seguimos besándonos pero más suavemente después que se vino... y yo seguí sobando sus tetas y jugando con su panocha y con los pelos de su coño... y también fui moviendo mi mano hacia sus nalgas y llegué a su ano... ella levantó las nalgas para facilitarme que le tocara el culo... y tenía el culo y las nalgas llenas de sudor... y yo tenía mi mano empapada por los jugos de su panocha. Y traté de meter un poco mi dedo, pero no entró más que la punta... la posición en que estábamos en el asiento del carro no era muy cómoda. Separamos nuestros labios y nos vimos directo a los ojos... y en ese momento, ella que sólo había estado sobándome la espalda, bajó una mano y sin dudarlo ni un momento me agarró el paquete de la verga por encima del pantalón. Me apretó la verga (que la tenía dura pero doblada y no era tan cómodo sentir así la erección que tenía) y poco a poco me empezó a tratar de zafar el cincho y abrirme la bragueta... y yo la ayudé... me abrí el cincho y el botón del pantalón... me bajé el zíper y también los pantalones hasta mis tobillos... y quedé con el calzoncillo como carpa de circo... Marlies me empezó a tocar, a sobar, a apretar la verga sobre la tela... y no me dijo nada, pero llevó sus dedos hasta su boca y me enseñó que estaban empapados con mi precum... y movía los dedos de forma que se se miraban los hilos pegajosos de precum... olió sus dedos y suspiró... y con cara de puta caliente se los llevó a la boca y los empezó a chupar... dedo por dedo... y hacía ruidos de placer... y cuando dejó sus dedos sin precum pero empapados con su saliva, me volvió a besar metiéndome la lengua y llenándome de su saliva... y me volvió a agarrar la verga... bajó el elástico de mi calzoncillo y metió su mano y directamente me empezó a sobar como loca la verga... la puso de forma que ya estaba vertical y ella podía tocar toda mi verga... jugaba con sus dedos, la agarraba con todo su puño... me pajeaba de arriba a abajo... y pasaba sus dedos por mi glande y yo sentía cómo agarraba el precum que me salía de la punta... (después pude saber que no era la primera verga que tocaba... o que mamaba... pero eso lo contaré en los siguientes capítulos). 

Después de unos minutos de pajearme, bajamos mi calzoncillo hasta mis tobillos y mi verga quedó a su vista... dura... parada... chorreando precum... el glande rojo de lo congestionado que estaba... ella la vio, la movió como inspeccionándola... como jugando... y poco a poco empezó a pajearme otra vez, pero ahora ella estaba como hipnotizada viendo mi verga entre sus dedos... y cuando su mano estaba llena de precum la llevaba a su boca y la lamía... y seguía pajeándome. Yo estaba a punto de venirme y se lo dije, y le pedí que bajara el ritmo para poder aguantar más. Ella lo hizo... y también bajó su cara y empezó a mamarme la verga.

Continuará.


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