Mi novia Marlies, Sonia y yo 1

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
59 visitas

Marcar como relato favorito

Por supuesto, a Marlies y a mí nos encantaron los tríos con Gustavo, pero queríamos experimentar más, tener otros placeres sexuales. Y el siguiente paso era conseguir una mujer para que Marlies probara su bisexualidad. Ya ella se volvía loca viendo fotos y videos de lesbianas y de tríos de 2 mujeres con un hombre; así que empezamos a buscar con quién. Y la candidata ideal era Sonia. Muy amiga de nosotros dos ya que su mamá también tenía una casa en la playa a pocas cuadras de las de nosotros. Era una muñequita muy dulce. De piel muy blanca y el cabello negro. Igual que mi novia, Sonia tenía los pechos pequeños pero se notaban un poco más redondos y "llenos" y con el agua fría del mar se le marcaban los pezones en el brasier de los bikinis miniatura, que al igual que Marlies, usaba. Incluso algunas veces habíamos visto que se le salían mechoncitos de pelo negro del calzón del bikini, por la entrepierna, mojados y deliciosos; así que seguramente tampoco se recortaba los pelos de la panocha ni se los rasuraba. 

A las pocas semanas de tener los tríos con Gustavo, Marlies logró que Sonia la invitara a su casa en la ciudad y que se quedaría a dormir allí para pasar el fin de semana. Todo transcurrió muy normal hasta que la mamá de Sonia salió y estaría fuera de la casa por varias horas. Era una mañana cálida y Sonia tenía una pequeña piscina en el jardín, así que decidieron ir a tomar el sol y a bañarse. Como las dos se quedarían a dormir en el mismo cuarto, el de Sonia, entraron a cambiarse... y Sonia empezó a desnudarse muy naturalmente y se quedó completamente desnuda y empezó a buscar su traje de baño. Todo muy natural entre amigas y mujeres. Pero Marlies inmediatamente se puso hirviendo y vio esos pechitos, lindos, más gordos y grandes que los de Marlies; blancos y de pezones un poco cafés, no muy parados pero se marcaban más que los de mi novia... y vio que Sonia también tenía algunos pelos negros alrededor de sus pezones (como tenía Marlies y que tanto me gustaban mamar y jalar con los dientes al chupar sus pechos). Vio su cuerpo, un poco regordete, piernas suaves, y tenía un pubis con pelo, pero no tanto, más bien era como un triángulo que le cubría la panocha pero con un caminito de pelos negros que subían hasta su ombligo (eso ya lo habíamos visto nosotros en la playa y por supuesto nos confirmó que Sonia era peludita de la panocha... y seguro de culo también... y no lampiña como el culo de mi novia). Sonia también tenía nalgas más gorditas y llenas que Marlies. 

Sonia al final sacó un mini bikini y se dio cuenta que Marlies todavía no se había desnudado. Así que como modelando se puso el bikini frente a la cara de mi novia y muy cerca de ella; tanto que Marlies pudo sentir por primera vez el olor de la piel de Sonia. Un olor dulce. Y se excitó aún más. Sonia le tuvo que volver a decir a Marlies que se desnudara y entonces mi novia reaccionó y se empezó a quitar la ropa... también frente a Sonia, que se había sentado en la cama para observarla... y sonreír mientras mi novia se desnudaba. 

Cuando Marlies quedó desnuda empezó a buscar entre su maleta, el bikini... pero hizo como que no lo encontraba para tardarse más y que Sonia la pudiera ver bien. Y Sonia le dijo que Marlies que qué lindo cuerpo tenía (jajajaja... Marlies era muy flaca y de tetas muy pequeñas)... pero que estaba impresionada por la cantidad de pelo que tenía en el coño (y Sonia usó esa palabra)... Marlies se puso más cerca de la cara de Sonia y empezó a agarrar sus pelos negros del pubis y a jalarlos, como una travesura... y le dijo a Sonia que sí, que siempre había sido así de peluda y que nunca se los recortaba y seguro nunca se rasuraría el coño... y mi novia también usó esa palabra. Pero Marlies tiró una piedra más pesada... le dijo a Sonia que a mí los pelos de su coño... me encantaban. Sonia sólo abrió mucho los ojos y le preguntó a Marlies que si ella y yo teníamos sexo... y mi novia le dijo que sí, que por supuesto; que cogíamos (y usó esa palabra) desde la primera semana de ser novios... y Marlies le preguntó a Sonia que si ella no tenía sexo con Quique (su novio de ese entonces) y Sonia le dijo que sí, pero muy poco. 

En eso Sonia se dio cuenta que Marlies no se rasuraba las axilas... y le dijo a mi novia que se le veían lindas peludas (ya Marlies tenía varios meses de no rasurarse, pero ya se notaban mucho el pelo, también negro, de sus axilas). Y mi novia le dijo a Sonia que a ella le gustaba así, pero que en realidad era a mí a quien le encantaba olerle y chuparle y jalarle los pelos de las axilas. Sonia sólo abrió más los ojos. Y Sonia le dijo que ella siempre creyó que Marlies tendría el pelo del coño rubio, por ser rubia natural, y no negro. Pero que era un contraste muy lindo. 

Marlies al fin se puso el bikini y le dijo a Sonia que ya podían ir a la piscina. Marlies salió primero del cuarto y sintió que Sonia venía atrás de ella, muy cerca... Y Marlies estaba feliz porque todo iba muy bien y seguro había muchas posibilidades de coger con Sonia, pero no quería apresurar nada... por si se equivocaba, y no queríamos dañar nuestra amistad.

Al llegar a la piscina se sentaron en unas sillas de playa y Sonia le dijo a mi novia que debían ponerse protector solar... que ella tenía la piel delicada pero que se veía que Marlies estaba muy bronceada y que casi no tenía marcas del bikini... mi novia le dijo que sí, que le encantaba ponerse al sol... incluso desnuda... y Marlies le dijo a Sonia que en la playa solíamos ir en la lancha y buscar un lugar escondido en los manglares... y que ella y yo allí nos desnudábamos y por eso estábamos muy bronceados y sin tanta marca de la ropa de baño... y que también allí era nuestro lugar favorito para hacer el amor... Sonia seguía con los ojos y la boca muy abiertos, como que no lo podía creer... menos de Marlies que tenía imagen de "niña buena". 

Cuando Sonia sacó el protector solar, Marlies se ofreció a aplicárselo en la espalda... como hacíamos en la playa... Marlies me ponía el protector a mí y yo a ella... y después Sonia y mi novia se lo aplicaban en la espalda... así que ese ofrecimiento no era nada raro. La diferencia fue que esa vez no pareció que Marlies solo le aplicara la crema sino que en realidad la acariciaba. Incluso mi novia bajó las manos llenas de crema hasta casi tocar las nalgas de Sonia...

Continuará.


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed