Lo deseé desde el primer día {parte 1)
Por Solflower
Enviado el 01/06/2026, clasificado en Adultos / eróticos
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Soy una mujer joven que vive en un pequeño pueblo con mucha naturaleza. Me encanta el sexo y la pasión con hombres mayores que yo.
Hace unos días un hombre se mudó al pueblo, aún sin verlo los comentarios de la gente señalaban que tenía buen semblante y que físicamente era muy atractivo.
Pasaron los días y por fin lo conocí, interactuamos un poco, y quedé totalmente fascinada con el, observé su sonrisa cuidadosamente y su físico me pareció muy atractivo delgado de hombros marcados y brazos fuertes; el me repasó con sus ojos cómo estábamos de frente solía bajar su mirada a mis tetas y sonreír.
Nos despedidos y de vez en cuando nos saludábamos a lo lejos.
Los domingos son mi día favorito tengo libre en mi trabajo y mi hobby es ir al río a bañarme ya que todos en el pueblo van a la ciudad a disfrutar, mientras que yo trabajo en la ciudad me gusta quedarme en el pueblo aprovechando que no hay nadie quien pueda andar en el río y así lo disfruto para mi sola.
Ese día llegué y como siempre proseguí a desnudarme por completo, me sumergí en el agua, estaba muy fresca y el día muy bonito, estuve así un rato hasta que me apoye a la orilla del río con mis brazos detrás de mí con mis tetas al aire solo dejando que el agua tapara desde mi cintura a mis pies, observe el verde espacio que me rodeaba y tuve ganas de estar con un hombre y tener sexo ahí mismo.
De repente sentí que alguien me estaba viendo, era él y podía ver la lujuria en sus ojos, recordé que tenía mis pechos al aire y rápidamente me sumergí al agua de nuevo.
-“que bellas las tres”, fue lo que dijo que se refería a mí y mis dos pechos, le dije que por que andaba por ahí, que debería andar en la ciudad, me respondió que ese domingo quería disfrutarlo cerca de la naturaleza, me preguntó si podría entrar al río y gustosa le dije que si.
No esperaba que se desnudara por completo, pero así lo hizo, solo tape mi cara y se rio diciendo con ironía que si yo estaba desnuda él también podía hacerlo.
Conversamos un rato de muchas cosas hasta llegar al tema de las fantasías sexuales, el me habló de algunas que él tenía y yo de las mías, en todo el rato no paraba de verme a pesar que el agua me cubría apenas un poco, su mirada quedaba en mis ojos, pero luego bajaba a mis tetas y mordía sus labios. Le comenté que una de mis fantasías era hacerlo en ese río rodeado de naturaleza, y me dijo “yo podría cumplirla si tú me lo permites”.
Me sentía nerviosa, pero le tenía unas ganas enormes y por lo visto él a mí también, se fue acercando un poco más hasta que agarró mi cintura y me susurró al oído “sé que quieres y lo tengo jodidamente duro para ti” eso me excitó demasiado, me acerqué más y lo besé con tantas ganas que mis tetas tocaron su pecho y mi abdomen pudo sentir su verga dura flotar en el agua y por lo que sentí era larga y gruesa.
Rápidamente se la agarré y comencé a masturbarlo, pero me dijo “quiero que salgamos del agua para que me la mames rico y me la toques con tus ricas tetas“ salimos del río me puse de rodillas, agarré mis grandes tetas y las junte para abrazar su verga, luego me lo metí a la boca apenas cabía de lo grande que era, mientras acariciaba sus testículos con mis manos, él gemía y veía en su cara que le estaba gustando como se lo hacía, pase mi lengua por toda su verga y lo escupía mientras me decía que le encantaba como se lo estaba haciendo.
De pronto me dijo que quería cogerme por mi vagina pero quería probar mi culo también, me levanto y me puso en cuatro en la grama, paso su lengua por mis nalgas mi vagina y mi culo, me dio nalgadas tan fuertes que me hicieron gemir, no espero tanto y de una enterró su verga dentro de mi vagina, era tan grande y gruesa que costó un poco que se metiera completamente, no paró de darme duro un buen rato, me halaba del cabello me decía cosas sucias y me nalgueaba constantemente, que cuando volteaba mi cabeza para verlo, podía ver lo rojas que tenía mis nalgas.
Después de un rato así, comenzó a acariciar mi culo, diciéndome que lo quería meter ahí y hacerme su puta, me lo lamió y sentí uno de sus dedos entrar, yo estaba alucinando jamás me habían hecho sentir de esa forma tan caliente, de pronto le dije que lo metiera ya que lo quiera sentir en mi culo así duro y grande, me pidió que lo ayudara a separar mis nalgas y así lo hice mientras con unas de sus manos metía sus dedos en mi vagina y con la otra ayudaba a su verga a metérmela por el culo, me lo metió de estocada, solo solté un gran gemido y arqueé mi espalda, sentía que me lo estaba destrozando por completo pero lo estaba disfrutando como nunca antes, estuvo así un rato con su verga en mi culo y sus dedos dentro de mi vagina hasta que me dijo que se vendría en mis nalgas, y así lo hizo, sentí su leche derramarse sobre mis nalgas.
Quedamos un rato tendidos en la grama a la orilla del río, casi estaba oscureciendo y sentía todas mis extremidades destrozadas por él.
Y así fue ese domingo salí a darme un baño y regresé con muchos orgasmos, pero con más ganas de seguirlo viendo.
Continuará…
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