5 chicos negros contra mi X
Por Xxx
Enviado el 17/06/2026, clasificado en Adultos / eróticos
56 visitas
Le sonreí al mesero, le guiñé un ojo lo más coqueta que me salió, di la vuelta y regresé a la mesa. Al sentarme, el tercer hombre —el que no me había tocado— había cambiado de puesto y me estaba esperando.
Antes de sentarme, me tocó las piernas, subió su mano deslizándola hacia mis nalgas para luego apoderarse de mi vagina, que estaba loca, hecha un mar de fluidos propios, inundada y hambrienta de verga, pero reservándose ansiosamente para los cinco negros. Ya después habría tiempo para estas tres vergas, la del mesero y la del barman; jajajaja, al igual el bar no iba a dejar de existir en dos días. Entonces, él sacó su mano de mi entrepierna, la olió y me dijo:
—Muero de ganas por chuparte esa chocha.
Entonces yo sonreí, lo miré y le dije:
—¿Estás seguro de eso?
Él asintió con la cabeza, así que me senté en mi silla, abrí mis piernas totalmente y metí mi mano derecha bajo mi falda y las medias veladas que llevaba puestas, para proceder a meter mis dedos dentro de mi húmeda chocha. Saqué mi mano toda mojada de mis flujos vaginales y le acerqué los dedos a la boca, a lo que él respondió chupándolos. Le acaricié el rostro con mi mano, dejándole todos mis flujos vaginales untados en la cara, y le dije:
—Pues, ¿qué esperas? Arrodíllate y chúpala. Eso sí, no vas a romper mis medias.
Los otros hombres observaban súper calientes mientras él se iba arrodillando para chupar mi cuca y ellos se tocaban las vergas por encima del pantalón. En esto llegó el barman con la copa y me observó sin saber qué hacer o decir. Yo estiré mi mano para recibir la copa y le dije:
—Gracias, cariño, ya tendrás tu recompensa —mientras con la otra mano le movía la cabeza al hombre que me chupaba la vagina.
Tomé la copa, la puse sobre la mesa, miré a los otros dos hombres y les dije de manera desafiante:
—¿Ustedes qué esperan? Quiero que llenen esta copa con su semen. Ya, sáquense las vergas y eyaculen en esta copa, quiero tomar mi delicioso semen.
Entonces uno de ellos tomó la copa y se fue a levantar de la mesa, pero de inmediato le dije:
—Para, ¿a dónde vas? Saca esa verga ya, hazlo acá. Quiero verte masturbar mientras tu amigo me chupa la cuca.
Y al que me estaba chupando la cuca le advertí:
—Y tú, cuidado con venirte. También quiero tu semen en esa copa.
Comentarios
COMENTAR









¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales