Vecina caliente 2

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Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
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Cómo ya les había platicado hoy. Mi esposa es la que alguna vez fue mi vecina y está embarazada de nuestro primer hijo hoy tiene ocho meses de embarazo y por cuestiones de trabajo, hemos tenido que pagarle a alguien para que le ayude con las labores del hogar para preparar la comida y en todo lo que se pueda decidimos contratar a una señora que vive por la misma calle, podríamos decir que también es nuestra vecina. Es una persona muy atenta y muy servicial. En lo personal. A mí me parece una mujer bastante atractiva tiene 52 años, una mujer muy elegante con una linda piernas y senos bastante grandes yo y mi esposa somos bastante calientes incluso con ocho meses de embarazo. Sigo cogiendo a mi esposa con el cuidado de debido.

Hace unos días la señora que nos ayuda a Alejandra me hizo el comentario de que tuviéramos cuidado que había escuchado que teníamos sexo y que podría ser un poco peligroso yo le expresé que pues siempre me dan ganas y mi esposa me corresponde. Ella me dijo que, aunque siempre tuviera ganas, no tenía que ser necesario hacerlo siempre con mi esposa no te un brillo en su rostro y le pregunté entonces con quién más lo haría. Ella me dijo habemos más mujeres para mí fue una invitación, en el patio trasero tenemos un pequeño cuarto con herramientas. En ese momento le dije necesito que me ayude a acomodar unas cosas la lleve al cuarto de herramienta y ahí le pregunté usted sería una de esas mujeres qué podrían ayudarme cuando tengo ganas camino un poco hacia atrás se dio la vuelta y se inclinó sobre una mesa de madera se levantó el vestido y me dijo. qué estás esperando. Quieres probar que si puedo ser una de esas mujeres me acerqué, me puse de rodillas, moví su tanga hacia un lado, metí mi lengua, lo más profundo sentí como estaba totalmente húmeda, estaba deliciosa no espere más me puse de pie me saqué la verga del pantalón y de un intento se le introduje ella pegó un grito y seguí dándole una y otra vez ella jadeaba no quería hacer ruido para que mi esposa no se enterara la voltee y la acosté sobre la mesa de madera y seguí penetrándola. Me veía fijamente, me decía que su esposo ya no la cogía así después de un rato, la levanté, la cargué y de pie acomodé mi verga mientras ella se colgaba de mis hombros con sus brazos y empecé a penetrar, no dejaba jadear y de besarme el cuello mientras cogíamos, ella confesó ser abierta, sexualmente y tener relaciones con otros vecinos. Eso me calentó más la incliné de nuevo en la mesa, lamí su culo con mi lengua, lo más que pude. Después acomodé la punta de la verga y vi que se introducía lentamente hacia adentro. Ella no dijo nada. Solo cooperó la tomé de la cintura y de golpe. Se las dejé ir hasta adentro. Le si tan fuerte que la hice venirse aventaba chorros sobre el piso. Sus piernas temblaban tuve que sostenerla porque sus pies se doblaron, la coloqué de rodillas y le metí la verga en la boca me la chupó tan rico y tan fuerte que me hizo venir le dejé toda la leche en la boca y ella lo tragó completo. Tenemos una semana haciéndolo cogido en la cocina en la sala, fuera del cuarto cuando mi esposa cuando duerme la he cogido en el patio trasero al aire libre. Hemos notado ciertas miradas y de algunos vecinos, pero con la oscuridad no se distingue a quien me estoy cogiendo ha sido muy rico, cuando ella se va de casa, voy con mi esposa que está en cama, y me la sigo cogiendo Amo a mi esposa, pero esta vecina madura me ha hecho vivir experiencias nunca había tenido.

 


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