DESCUBRIENDO CUERNOS 4
Por Secreto_mil
Enviado el 26/06/2026, clasificado en Adultos / eróticos
74 visitas
Pasaron los días y la comunicación con ella cada vez menor, un día vi en el tendedero de ropa tres tangas nuevas que nunca se las había visto, una negra, otra roja y una blanca, todas muy diminutas y sexis, las otras ya se las conocía, la mayoría se las había comprado yo hace un tiempo. Estuve pendiente de ese detalle, usaba ropa interior nueva y muy sexi para su nuevo enamorado, sin duda eran para él. Como no podía dejar de pensar en toda esa traición, otra noche me levante cuando ya todos dormían y fui directo a la lavadora, busqué nuevamente dentro la ropa que se había quitado al llegar del trabajo, un jean ajustado que le marcaba muy bien su cuerpo una blusa blanca con un escote no muy profundo pero que tenía una tela muy suave, había sido un regalo del cumpleaños pasado que le di en nombre de mis hijos; vi su brassier y las tangas de color negro transparente, un hilo que solo le tapaba la parte de su vulva por su tamaño, no le conocía esa nueva ropa interior, alumbré con el móvil y se veía con rastros de fluidos pero ya estaban secos, olí muchas veces para saber si era semen, tenían un olor combinado entre su loción, sudor y algún fluido corporal, no olía a semen, ya estaba seco pero se podía observar que fue abundante, tanto para dejar esa parte triangular pequeña de la tela con textura más gruesa y tostada, indudablemente era producto de excitación sexual.
De nuevo sentí que el pecho me ardía, me estaba quemando de celos, pero a la vez la adrenalina me daba vueltas por todo el cuerpo y fue inevitable que tuviera una erección fuerte, el pene me palpitaba nuevamente pidiendo que sacara de adentro la rabia y la pasión que contenía para no llorar, me masturbé pensando en lo puta que pudo ser mientras mojaba esa tanga. Un día dejó abierto el correo electrónico en al computador de la casa que usaban mis hijos para estudiar, sin querer mi hijo el mayor me dijo que estaba muy lento, lo revisé y ohh sorpresa al ver ese correo abierto, no pude con la tentación y lo revisé de arriba abajo pero no encontré nada raro, pero por ser cuenta asociada as u móvil, pude ver la actividad de asociada a maps, las visitas que ha realizado durante todo el tiempo mientras llevaba el celular consigo y casi me desmayo cuando en esos meses de crisis había visitado la ciudad cercana (a 3 horas de distancia) durante 5 ocasiones de las cuales tres tenían visitas a un hotel en particular llamado Abadía. Para esa ocasión ella decía que iba a capacitaciones o compras, salía en la madrugada y regresaba de noche a casa, con el permiso que le daba su jefe (el cura) en el trabajo. Sentí morir porque nadie gasta en un buen hotel solo para unas horas a menos que sea algo muy especial y sexual, de ese tema nunca le hice reclamo, siempre me quede callado.
Mi mente no descansó durante ese tiempo, ya no eran celos infundados por mi mente pecaminosa, sino era algo muy real pero doloroso y a la vez excitante. Un fin de semana ella dijo que llegaría tarde porque estaban en inventario, yo sabía que eran excusas. Fui hasta ese lugar, por fortuna la casa o el hogar de paso donde ella trabajaba colindaba con una construcción abandonada y la cancha de básquetbol del hogar de paso daba justo a la cerca de esa casa abandonada y un árbol grande hacia sombra y era buen escondite para ver desde ese punto hacia el interior del hogar de paso y no ser descubierto. ... CONTINUARÁ
Comentarios
COMENTAR









¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales