DESCUBRIENDO CUERNOS 5
Por Secreto_mil
Enviado el 26/06/2026, clasificado en Adultos / eróticos
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De entrada, vi que el cura estaba haciendo deporte con tres de los chicos del hogar que se habían quedado aún, los demás habían salido a sus casas por vacaciones. Desde mi punto junto al árbol vi cuando ella llegó a ese lugar, inmediatamente el cura paró el juego y dijo hasta aquí podemos jugar muchachos, ellos se quedaron un rato en las gradas de la cancha hablando bobadas mientras el cura tomó agua y entró al interior de la casa, solo observaba a mi mujer que movía cosas de un lugar a otro, pasaba por el balcón del segundo al primer piso, como trasteando cosas de una habitación a otra. Al rato salió el cura desde dentro y vi que les pasó dinero a los muchachos para que saliera a tomar algo a la tienda, imagino que era su plan perfecto para hacer lo que me imagino ya tenían planeado. Ellos salieron a tomar su gaseosa o agua a la tienda que queda en la esquina de la cuadra y el cura y mi mujer subieron cada uno al segundo piso en minutos diferentes, mi corazón latía como locomotora y mis piernas temblaban, sabía que lo que vendría sería terrible, pero aguanté. A los cinco minutos pude ver que ya estaban juntos, muy juntos, porque el balcón en la parte del piso tiene un espacio como de unos treinta o cincuenta centímetros, estaban retirados y solo se les veían los pies, dolor y calentura me llegaron al ver como sus pies estaban de frente y entrecruzados y ella levemente empinada frente a él, sus pies hacían movimientos lentos hacia adelante y hacia atrás, de repente sus licras caen hasta la altura donde me permitía ver el balcón y el pie del cura pisaba la licra para poder ayudar a que sacara una de sus piernas de ella, ya la tenía para él. En poco los dos se acercan al balcón (era el balcón de atrás del hogar de paso que daba a la cancha, y se comunicaban con los patios de los vecinos, pero los vecinos de algunas casas podían verlos si estaban en sus patios) la escena fue terrible para mí, ella puso sus codos en el balcón mientras él la cogía por detrás, era ese movimiento repetitivo que hace que el morbo estalle, yo tenía nuevamente ese sentimiento de dolor y placer desesperado, nuevamente me vi envuelto en una erección extraña de esas que se viven pocas veces, que se pone tan duro el pene que se siente reventar, mientras ellos tenían sexo en ese balcón yo me masturbaba para no morir. Tal vez el riesgo de ser vistos por os vecinos los puso más calientes y lujuriosos. En cuestión de dos minutos más o menos ella se da vuelta y se pone frente a él, lo besa y levanta una de sus piernas para que la penetrara de pie y de frente, se veía el desespero de él por llegar al clímax, pude ver cómo le acariciaba las tetas mientras la penetraba, ya no era mi imaginación, era algo real, mi mujer era la puta del cura, de inmediato veo que la toma por el pelo y le baja su cabeza al nivel de su cintura, pude ve por el espacio del balcón que ella se puso en cuclillas y no de rodillas para hacerle sexo oral al tipo, ahí vi como él hizo un movimiento final de eyaculación y casi desmayo, se lo echó en la cara, termino en su cara, ella se levantó se limpió la boca con la mano y luego la sobó en el balcón para retirar los restos de semen que recibió. Ella se río en casi burla, él se subió la pantaloneta que llevaba y bajó al primer piso de una sola vez, ella con paciencia subió su licra y entró a la casa. Yo después de tres masturbadas en esos pocos y eternos minutos me regresé a casa porque era día laboral y no podía perder tiempo. Pude entender por qué no encontraba olor a semen en sus tangas cuando las revisaba. Me fui desconsolado, decepcionado, pero con esa sensación que es inexplicable de sentir placer al ver a la mujer que se ama en otros brazos y teniendo sexo como animal con otro hombre.
CONTINUARÁ…
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