Póker Negro parte veinticinco (Segunda parte)
Por Teulfelsaugen
Enviado el 26/06/2026, clasificado en Intriga / suspense
25 visitas
Segunda parte.
Cuartel General de Poseidón, miércoles 29 de noviembre del año 2.000.
El estruendo continuó y violento del saco de boxeo hacía retumbar casi todo el búnker daba a entender a los que alcanzaban a escuchar que James Monroe estaba con una furia demoníaca, en el gimnasio personal donde hacía su rutina de ejercicios matutino a las 06:00hrs, James vestido solo con pantalón deportivo y zapatillas y a pesar de ser delgado, dejaba mostrar una musculatura envidiable para un hombre de 58 años, después de la rutina caminaba por el pasillo con una calma terrorífica, vestido con pantalón negro, camisa azul piedra y un suéter gris, con un metro y ochenta y dos de estatura, nadie se atrevía a mirarlo ni menos atravesarse en su camino, parecía un tiburón deslizándose por un arrecife.
Al llegar a su oficina se encuentra con tres hombres que al sentir la puerta se levantaron de su asientos, vestían trajes oscuros idénticos y esperaban con una rigidez que delataba su nerviosismo. Monroe se dirigió sin prisa a su sillón de cuero tras el imponente escritorio de caoba, sin mirarlos directamente, el silencio se extendió por varios segundos hasta que James, con un leve movimiento de su mano, les indicó que podían sentarse, apoyando los codos sobre la mesa y entrelazando los dedos, comenzó a hablar.
— como sabemos la tarjeta madre del Póker Negro ha sido sustraido y tanto Langley como el MI6 estan haciendo un gran alboroto en la embajada de Chile en Bélgica y no solo es ese el problema, el otro problema es que alguien intervino los computadores de Bradford O'Ryan y de Hans Wolf y han causado un gran daño a nuestra base de datos.
—¿Quién lo hizo? —preguntó James. Su voz era apenas un murmullo, pero el escalofrío que la acompañaba era el preludio de una tormenta.
Uno de los tres hombres, pálido tragó saliva. —Los análisis técnicos preliminares sugieren que la intrusión fue quirúrgica, en el caso de Wolf, lograron extraer toda la base de datos de Poseidón que él albergaba, para luego sembrar una red de información falsa y encriptada que nos tardará semanas en descifrar, creen que la agresora es una mujer, y por el modus operandi, todo apunta a la misma persona que intervino el sistema del profesor O'Ryan.
James Monroe se levanta pulsa un control remoto y en un telón blanco aparecen las imágenes de tres mujeres, una chica de cabello castaño, la segunda una chica Goth y la tercera una ejecutiva Berlinesa — la primera chica su nombre es Sarah Taylor, oriunda de Chicago ella estuvo con Bradford O'Ryan el día que intervinieron su computadora, la segunda una fanática del grupo Rammstein, borracha, que ingresó a la tienda de Wolf y la tercera es una ejecutiva sin nombre ni registro fue quien sustrajo la tarjeta madre y dio muerte a los recolectores— los tres hombres quedaron mirándose pero James prosiguió — si analizamos los perfiles biométricos podemos ver que es la misma mujer, no sabemos nada de ella si trabaja para Langley, el MI6 o el Mossad, no importa,solo quiero que la encuentren y la traigan viva, después de torturarla le haré que juegue con mis mascotas— dijo James Monroe con una mirada fulminante.
Los Angeles, Estados Unidos, finales de noviembre del año 2.000.
La horda de fanáticos de Rammstein alemanes se encontraban congregarse cerca de la zona de desembarque muchos ya cerca de la entrada conversaban con fanáticos de New York y de Boston y otros aprovechaban para desayunar, pero en un rincón despejado, Bárbara Schaffer se encontró con el agente recolector del Mossad en los Ángeles, tenía un parecido al actor Patrick Swayze en la película dirty dance, eso impresionó a la agente quien con gran nerviosismo, no pudo ocultar la atracción qué él le provocó, se trataba de arreglar un mechón de su cabello que no existía mientras se mordía el labio inferior, el agente solo la miró impávido Bárbara le entregó el disquete con la información de Hans Wolf y el informe que escribió mientras estaba en el avión y el en cambio le entregó una llave, al salir del aeropuerto ve como los fans de Rammstein cantando Du Hast se alistan para subir a un bus , ella volteó, con cierta tristeza, sonrió sintiendo el deseo de ir con ellos al concierto pero el peso de su Glock 23 que estaba en su bolso le volvió a la realidad, esta vez no había contacto en el aeropuerto, el recolector le entregó una llave de un apartamento cerca de las playas de Malibú estaría de paso en esta zona, tomando un taxi se dirigió a su destino.
Al llegar al hotel los turistas repletaron la piscina, Bárbara se mezcló entre ellos vistiendo un bikini blanco, sandalias blancas y la cruz de oro en su cuello, muchos ojos masculinos se voltearon a verla, a pesar de tener un cuerpo femenino donde predominaba, sus pechos, sus hermosas curvas y glúteos tonificados por el campo de entrenamiento en la base militar Tel HaShomer, también su cuerpo mostraba músculos marcados como una adicta al gimnasio, se detuvo en la barra y pidió un trago fresco y algo juvenil, el barman le entregó un mojito, la intensidad suave del ron, la mezcla a caña de azúcar, lima y hierbabuena, le provocó una descarga suave y jovial en el paladar de la agente ella sonríe, pero se marcha de la barra para que ninguna idiota se le acercará a conversar, caminó hacia la entrada y ve a un repartidor de comida con un paso uniforme casi marcial, sabía quien era, el repartidor llegó a recepción — buenas tarde tengo un pedido al apartamento 32— antes que él recepcionista llamara, aparece Bárbara — si soy yo, es mi orden— El repartidor quién llegó a la recepción llevando una bolsa de papel que contenía el pedido de sushi. Al ver a Bárbara, sus curvas hermosas y tonificada, la mirada del contacto se detuvo sobre el bikini blanco que ella llevaba puesto. El hombre quedó visiblemente impresionado, su expresión casi marcial se descompuso por un segundo de asombro.
— Aquí tiene, apartamento 32 — dijo él, forzando la vista hacia la bolsa de sushi para recuperar la compostura
— no tengo para darle propina, pero si me acompaña a mi apartamento le entregó— en el ascensor el contacto le reprocha — debería haberme esperado en la habitación —
—estaba revisando si no estaba Langley-
—sabe muy bien que que se vigila el perímetro antes que usted llegue —
—si eso mismo me dijeron en Londres y fui emboscada en mi cuarto por agentes de Langley — el contacto la miró fijamente, en el apartamento tras cerrar la puerta el contacto empezó a instruirla. —su misión agente Schaffer es terminar sus órdenes, el Mossad está satisfecho por su desempeño, pero ahora debe capturar a Miguel Ángel Linares—.
Comentarios
COMENTAR









¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales