Apocalipsis transzombie
Por Verga morcilla
Enviado el 30/06/2026, clasificado en Adultos / eróticos
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Apocalipsis Transzombie:
Nadie vio venir el fin del mundo. No fueron virus, ni bombas, ni muertos vivientes clásicos, ni Trump.
Fueron elles.
Llegaron desde el cielo en forma de luces púrpuras. Seres alienígenas con apariencia humana perfecta… pero todos transexuales, dotados con pollas enormes, gruesas y siempre semierectas. Cuerpos voluptuosos, tetas grandes, culos redondos, caras hermosas y voz seductora. Se hacían llamar
“Las Hijas de la Estrella”.
Su alimento era simple: leche de próstata. Semen extraído a través de sexo anal intenso, a los humanos masculinos y de centro derecha, heteros eran su presa favorita.
Primera oleada
Todo empezó en las grandes ciudades. Un hombre casado salía del gimnasio cuando una mujer alta, de curvas perfectas y mirada hambrienta, lo miró. Minutos después estaba en un callejón oscuro con los pantalones bajados.
La alienígena lo penetró con su verga gruesa de 25 cm. Mientras lo follaba salvajemente, le susurraba al oído:
—Tu próstata es deliciosa…
Al correrse dentro de él, el contagio comenzó.
Etapa 1: El hombre empezó a sentirse raro. Su voz se suavizó, sus movimientos se volvieron más afeminados.
Comenzó a mirar culos de otros hombres y a depilarse las piernas sin saber por qué.
Etapa 2: Tras el segundo encuentro (muchos volvían solos buscando más, putazaos bah), se convertían en reputos homo-comunisas.
Se arrodillaban en baños públicos, se vestían con ropa ajustada y pedían que los cogieran sin protección.
Etapa 3: Al tercer lechazo profundo, les crecían tetas grandes y sensibles, y una polla propia entre las piernas. Se convertían en transzombies como ellas: hermosos, hambrientos de culos y contagiosos.
Después de meses de caos, todo cambió.
Las mujeres hartas de ver chotas enormes pero anti coño, de cargarse a pajas o chupar concha o tijereta con las amigas o hacer horas de cola tipo cuba para cojerse a los pocos hombres que quedaron, iniciarían la contraofensiva
Las mujeres sobrevivientes descubrieron que el arma más poderosa no eran los drones ni los fusiles ni los políticos, era el olor de sus conchas sucias.
Las bragas usadas durante días, los trapos menstruales, las tangas sudadas y con flujo espeso se convirtieron en el arma definitiva.
El olor fuerte, ácido y natural de una concha sin lavar provocaba náuseas, debilidad y confusión extrema en los transzombies alienígenas.
La Contraofensiva
Las mujeres organizaron la Resistencia de las Conchas.
Grupos de chicas y mujeres adultas dejaron de lavarse la concha a propósito durante semanas.
Juntaban sus bragas más pestilentes y las usaban como gas mostaza.
Cuando un grupo de transzombies dotados atacaba un refugio de mujeres, ellas lanzaban bolsas llenas de bragas sucias y tampones, trapos con flujo.
El olor era tan fuerte que los aliens caían de rodillas, con la verga dura pero el cuerpo temblando de asco.
Fue entonces cuando ocurrió lo impensable.
La Negociación y la Transformación
La líder de las aliens, una transzombie espectacular llamada Germanotta, se reunió en territorio neutral, un sex shop, con la líder de la resistencia: una mujer de 38 años llamada Valeria, que llevaba tres semanas sin lavarse el coño.
Valeria se abrió de piernas frente a la trans, se quitó la bombacha empapada y se la puso en la cara.
—Esto es lo que tenés que oler si querés seguir viva en este planeta —le dijo.
El olor fue tan brutal que cayó de rodillas, pero en vez de morir… cambió.
Su verga enorme empezó a encogerse lentamente. Sus instintos se volvieron completamente lesbianas.
Las aliens trans dejaron de desear próstata y empezaron a obsesionarse con conchas, especialmente las sucias y olorosas.
La victoria fue de las conchas.
La agenda 2069
Las aliens trans se convirtieron en trans lesbianas voraces.
Ahora cazan mujeres, las lamen y follan con sus vergas, pero ya no contagian a los hombres.
Se volvieron aliadas de las mujeres.
Los hombres heterosexuales que quedaban fueron convertidos en putos esclavos permanentes.
Los más resistentes fueron capturados y usados como juguetes sexuales. Les follaban el culo constantemente, los obligaban a lamer conchas sucias de las mujeres y de las trans lesbianas, y los mantenían encadenados como mascotas con jaulas de castidad
Los que más lucharon terminaron siendo los más degradados: vestidos con lencería rota, maquillados, con plug anal permanente y obligados a pedir verga y concha todo el día
continuará
Lord vergamorcilla
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