CON EL JESUS EN LA BOCA

Por
Enviado el , clasificado en Drama
28 visitas

Marcar como relato favorito

Escribo estas lineas para sentirme mas ligero, ha sido muy dificil para mi los ultimos años de mi vida, siempre CON EL JESUS EN LA BOCA, implorandole ayuda y agradeciendole cada minuto de mi dia a dia, no le pido milagros, solo ayuda para mis prioridades que me resultan dificiles de resolver, debo decir que si aun estoy de pie, es porque Jesus esta conmigo.

Para iniciar, comenzare diciendo que hace poco mas de cinco años, a mi suegra que vivia en Salvatierra Guanajuato, se le ocurrio venir a operarse de la vesicula aqui a Queretaro y pues hubo necesidad de pasar la convalecencia aqui en la casa ocho das y ocho dias en la casa de la hermana de mi mujer, lo grave de esta situacion es que salio de la convalecencia pero no de mi casa, ya se vendio su casa y menos se regreso, aqui sigue en mi casa ocho dias si y ocho dias no, ella tranquila y yo estresado.

Me eche a cuestas ayudar a quien pueda ayudar, ya sea de mi familia o fuera de ella, le llame "Proposito de vida", esto con el fin de compensar aunque sea un poco mis faltas, soy pisciano y me facilita ayudar y claro, con la ayuda de Jesus.

Estoy trabajando en lo que me gusta, pero es mucha responsabilidad y, me toca siempre bailar con la mas fea, pero gracias a Jesus en casi treinta años de este mismo trabajo he ayudado a varias personas.

Soy muy domestico, ayudo en lo que puedo en la casa, pero lo hago con gusto, mi esposa tiene varios años sufriendo dolencias degenerativas, los dos tenemos 71 años de edad y aunque seguimos activos, nuestra relacion ya no es como antes, ella se ocupa de su queacer y de tomar religiosamente su medicina, muy cara porcierto. Nuestra intimidad ya paso a la posteridad, solo el recuerdo quedo y, la verdad cuando hubo fue muy bonito, lo disfrutamos, hoy solo nos queda cuidarnos el uno al otro con la ayuda de Jesus.

A diario me viene a la mente la preocupacion de como sera nuestra ultima recta de vida, tal vez los siguientes veinte años, solo Jesus lo sabe, le pido que sea misericordioso con mi esposa y conmigo y que nuestro final sea de acuerdo a su voluntad. 

No se a cuantos de ustedes les suceda esto mismo o parecido, solo decirles que a mi me ha dado resultado, andar a diario CON EL JESUS EN LA BOCA.

Amen, señor Jesus.


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed