LA BELLA ISABELA (parte 2)

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Para entender toda la historia, leed primero LA BELLA ISABELA (parte 1). Se trata de una sola historia, no de una segunda parte.

Viene de:

notando como sus vergas

en su cálida vagina

la estremecían de placer

al descargar su semilla.

CONTINÚA...

Descargan sobre su vulva,

sobre su vientre y sus tetas

y ella gozando excitada

quiere que sus grandes vergas,

que tanto placer le causan,

todos de nuevo le metan

 

Y abre de nuevo sus piernas

mostrando voluptuosa

su maravillosa vulva

cálida, dulce y jugosa

y se siente complacida

nuevamente al contemplar

que otra vez todos los hombres

la desean penetrar

 

Está feliz y radiante

pues nunca pensó Isabel

que algún día gozar pudiera

con cinco hombres a la vez,

 

y entre los cinco tendida

disfruta con la experiencia

de recorrer con sus dedos

vergas tan grandes y erectas,

y ve que todas son bellas

y a todas da complacencia

 

Repasa enteras sus pollas,

y toca sus prietos culos

y goza al sentir sus miembros

tan vigorosos y duros

y con su boca y sus manos

les da placer de uno en uno.

 

Así, bien acompañada

toda la noche pasó

descubriendo que su cuerpo

era un volcán de pasión

que había sido despertado

con inusitado ardor

con las dulces atenciones

que de todos recibió.

 

A la mañana siguiente

a la ciudad regresó

pero desde aquella noche

mucho Isabela cambió,

dícese que en adelante

muchos hombres conoció,

morenos, rubios, castaños,...

con los que mucho gozó.

 

Por muchos hombres divinos

se dejo hacer el amor,

y hasta a un equipo de rugby

con quince hombres increíbles

Isabela disfrutó

tomando con sus dos manos

y sintiendo en su interior

muchas pollas diferentes

de diferente grosor,

sensibilidad, tamaño,

forma, potencia y color.

 

Hombres guapos y atractivos

con los que Isabel gozó

y que le dieron placer

como nunca imaginó,

ya que al tener tantos hombres

pudo Isabel conocer

muchas formas diferentes

de dar y obtener placer.

 

Y cuéntase que Isabel

en los lances del amor

los más exquisitos dones

de los hombres conoció

y que de aquel día del bosque

siempre Isabela guardó

un grato y bello recuerdo

puesto que allí descubrió

que podía alcanzar su cuerpo

placeres sin parangón

teniendo distintos hombres

con los que hacer el amor.

 

Y aunque unos años después

Isabela se casó

su marido con más hombres

a Isabela compartió

pudiendo así disfrutar

junto a la paz del hogar

de numerosos amantes

con los que poder gozar.

Y es que incluso su marido

viendo a Isabel tan preciosa,

tan dulce y tan deseable,

y siendo la vida corta,

viendo que era tan divina

y que adoraba el placer

y que hasta para diez hombres

era ella mucha mujer,

cuando salían de viaje

donde eran desconocidos

la dejaba rodearse

de jóvenes atractivos,

con los que Isabel follaba

ya fuera solo con ellos

o invitando a su marido,

que gozaba del placer

de ver a su bella esposa

adorada por los hombres

como si fuera una Diosa.

 

Su incomparable belleza

a los hombres cautivaba

y sus curvas increíbles

a todos embelesaban

y cuando, bella y radiante,

aparecía ante ellos

con su  sexy lencería

a todos sin excepción,

la bellísima Isabel

de deseo enloquecía

 

Coqueteaba con ellos

y se ponía mimosa

y recibía sus caricias

dulces y voluptuosas

y gozaba a sus amantes

con exquisito placer

fuesen estos de uno en uno

o con varios a la vez.

 

Y fue Isabel tan ardiente

e insaciable en el amor

que cientos fueron los hombres

con los que Isabel folló

disfrutando de su sexo

como una hembra total

gozó a cuantos hombres quiso

con entera libertad.

 

Porque además su marido,

para dar mayor placer

a su preciosa mujer

y sabiendo el tipo de hombres

que gustaban a Isabel,

no solo no lo impidió

sino que más de una vez

hombres jóvenes y guapos

a su esposa presentó

y fue su cómplice activo

para que con todos ellos

pudiera hacer el amor.

 

Y vivía Isabel contenta

estando cuando quería

con todos aquellos hombres

con los que le apetecía

y además era dichosa

por tener siempre consigo

el cariño, la ternura

y el amor de su marido,

que también era feliz

de ver que su bella esposa

disfrutando de los hombres

era feliz y dichosa.

Correo: isbel37@yahoo.es

También: hectordavid32@yahoo.es 


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