Señorita Julia

Por juglar2
Enviado el 03/02/2019, clasificado en Amor / Románticos
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Llegue a misa después del evangelio y supe que ya no contaba porque siempre se tuvo esa creencia en la familia, me quite el sombrero de paja para santiguarme e inmediatamente la rebusque entre la gente hasta que por fin la vi, allí estaba, imponente y tierna al mismo tiempo, con la peineta eterna que la acompaño hasta la muerte y el rosario entre las manos,  en ese ambiente enrarecido por el olor a incienso y los cantos en latín que asustaban a los niños. Los santos estaban susurrando algo entre ellos  al tiempo que me veían de manera acusatoria. El tiempo transcurrió y  en mi espasmo solo alcance a concentrarme cuando el sacerdote dio la bendición final.

La gente abandonó la iglesia en tropel y empezó a avanzar hacia la plaza mayor, me coloque detrás del campanario esperando a que saliera y la seguí a lo lejos, esquivando a los comerciantes de flores, tropezando con los puestos llenos de jaulas con gallinas, guajolotes y pájaros que se habían instalado desde temprano; casi la pierdo de vista cuando en un descuido se detuvo para comprar el pan y volteó rápidamente,  tuve que ocultarme en un movimiento fugaz. Logré salir de todo ese circo pero me llevaba ya una cuadra de ventaja, apure el paso, corte camino y doble en la esquina,  me le cruce al paso, la tuve de frente y trato de pasarse por un lado:

Permiso- me dijo.

Tenemos que hablar señorita Julia- le conteste.

Entonces se paró en seco, me miro con los ojos llenos de lágrimas, supurando rabia y  con la determinación más grande de su vida  me dijo:

Váyase usted para su casa porque la esposa lo está esperando.


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