CUENTOS DE LA LUNA ROTA (16)

Por
Enviado el , clasificado en Amor / Románticos
15 visitas

Marcar como relato favorito



                       INTANGIBLE

Apago el cigarrillo que ni siquiera llevé a mis labios cuarteados por la fiebre. Mis piernas no alcanzan a sostenerme y una neblina ondulante rodea el panorama semicambiante del campo sin roturar que, aburrido y estático, ha frecuentado mis pensamientos más ruines.

Observo la caída en cámara lenta del poco más que una colilla, compañera de nadas, que sostuve por no morir. Así son los días...

«¿En qué punto me perdí, Merche?»

Me apoyo en la baranda y notó en la yema de mis dedos los diminutos caparazones de pintura que el óxido —intangible vencedor de la carne— ha levantado en ese pasamanos vetusto como los desfiles de Cuaresma. Abajo, en el estrecho carrerón que la sombra ha hecho suyo (apenas el triunfo del sol ha durado trece minutos erráticos para ser engullido —implacable—... —tenaz e insolente déspota— hasta un giro más del planeta («¡Oh, por qué te sostienes entre tensiones cósmicas!»), hasta que poco más o menos otro día más amanezca sin saber por qué, para qué o para quién.

Y entonces sus ojillos rojizos se clavaron en los míos (los de ella nerviosos, inseguros, descifadores , inquisitivos; los míos huérfanos y derrotados: sobresaltados por la imagen gallarda del cuello firme y lustroso con su conjunto de tonalidades cambiantes —ora verde, ora azul, ora purpura— y..., ¿como fue?, ¿cómo fue Merche, que te alejé de mis sueños a cambio de perderme en estos días sin energía en que apenas puedo decir otra cosa que tu nombre, para sentirme vivo?



¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed