Mi visita al hospital

Por cclecha
Enviado el 22/10/2014, clasificado en Humor
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                                                            MI VISITA AL HOSPITAL

 

       Hoy mataré tres pájaros de un tiro. Me explicaré. Voy hacia el Hospital Clínico a hacer una visita de cortesía a dos amiguetes que les han operado de dos afecciones distintas. También tengo visita con mi médico de cabecera.

       Al primero, le han colocado una prótesis en la cadera, adonde acaba el fémur. Se ve que tenía los huesos muy desgastados y le dolía y cojeaba mucho. Al segundo, lo han tenido en observación por una angina de pecho, …no sé si ha desarrollado un infarto.

       Sea como sea, están en una de las habitaciones de la casa del dolor, recuperándose.

       Tengo que decir que yo también noto un dolor cuando ando, precisamente en la cadera…y una molestia sospechosa en el brazo izquierdo, me mantiene alerta. ¿Curioso no? No vayan a pensar que soy un hipocondriaco, los dolores que padezco son más que reales.

         Las visitas a mis amigos, no son relevantes como para ser narradas. Pero lo que sí es importante, es que al salir de ver a mi amigo de la cadera, empecé a cojear con más evidencia. Del encuentro con mi amigo de la angina de pecho, el dolor de mi brazo no aumentó, se mantuvo constante.

         Afortunadamente tengo hora en el mismo Hospital, con mi médico de cabecera, al que suelo acudir cada dos o tres semanas.

         Me siento en la sala de espera y pronto aparece mi número en el rótulo luminoso.

       -Buenos días doctor

       Este alza los ojos y creo que con cierto fastidio en cuanto me ve, dice

       -Oh, buenos días. ¿Usted, otra vez por aquí?

       El doctor no es viejo, se podría decir que maduro, el pelo canoso y ondulado. Más bien alto y no mal parecido. Va vestido con una pulcra bata blanca.

       -No le voy a hacer perder el tiempo doctor. Le cuento…siento un dolor punzante que no me abandona cuando ando. Necesito que me hagan las pruebas pertinentes…

       El doctor tamborileó impaciente con su bolígrafo la mesa de despacho y con sus penetrantes ojos, me miró fijamente.

       -¿Hace mucho que siente ese dolor?

       -Hará unos veinte días

       -¿Al principio del verano?

       -Pues sí…, -le contesté

       -¿Lleva usted plantillas?

         -Si, sí. –Contesté un poco nervioso

       -Haga el favor de ponerse de pié-me dijo, poniéndose a su vez derecho- Acérquese

         Me pasaba casi una cabeza cuando se puso cerca de mi…me acerqué a él cojeando y cuando me hallaba a su lado, me palpó entre mis michelines, buscando el sitio donde mi dolor aparecía.

       -Ay. Ay…si es aquí donde me duele.

       -Bueno…creo saber el origen de la lesión. ¿No se enfadará?

       -¿? Diga, diga. –Dije poniéndome en guardia

       -Usted con el cambio de estación ha dejado de utilizar las plantillas que llevaba, porque no le caben en los zapatos de verano. Al golpear de forma anómala el musculo al andar ha ido surgiendo la lesión… Vuélvase a poner las plantillas.

       Esta explicación simple, puede o no, que fuera correcta, pero lo que si era evidente es que el doctor pasaba de hacerme resonancias magnéticas, radiografías u otras pruebas, en las que se pudiera ver más claramente el alcance de mi lesión. Esto me soliviantó y le dije

         -¿Así que no hay pruebas? Todavía lo tenía enfrente de mí y le dije- ¿Y del dolor en el brazo? Este sí que no tiene nada que ver con las plantillas…

         El médico se me acerco y me presionó el brazo por distintos puntos. Finalmente se paró en el hombro y cuando apretó me hizo daño.

         -Ajá. Ya lo tenemos…es el tendón que baja por el hombro y le irradia por el brazo. Tenemos buenas noticias, es una simple tendinitis de hombro. Lo solucionaremos con un antiinflamatorio.

           Me fui congestionando y poniéndome como la grana. Un espasmo nervioso, me fue atacando y una taquicardia incipiente con un mareo en puertas, me abordó de súbito.

           -Usted cree que mis dolencias son de poca monta. ¿No es verdad?-le dije alzando cada vez más la voz.- Nada de determinar el alcance real de mis dolencias, nada de pruebas científicas para comprobar la realidad de las cosas. –estaba chillando y a punto del colapso

           -Vamos, vamos. Cálmese, no chille por favor. Pensé que se alegraría al ver que no le ocurría nada. –me dijo el doctor en forma preocupada.

           -Hace dos días que no duermo, escuchando mi cuerpo. –Dije con consternación- Mí obligación es chequearme y preocuparme de que mi físico, se mantenga con las constantes sin alterar. El cuerpo es una máquina con infinidad de piezas que se deterioran cada día. Solo falta que los profesionales como usted, encima devalúen las cosas.- Le dije intentando peinar mi escaso pelo en mi cráneo.

         -Relájese, respire hondo, no se preocupe más- me dijo, intentando que me tranquilizara

         -Le pido…, no, le exijo….que me dé un ansiolítico y unas pastillas para dormir. – dije derrumbándome medio desmayado en la mesa de consulta.

         El médico, muy preocupado me contestó-No se altere que ahora le extiendo una receta del ansiolítico y de las pastillas de dormir.

         -No quiero nada ligth, ni de hierbas naturales- le atajé- quiero algo realmente efectivo.

         El hombre, tragando saliva, me alcanzó la receta- Mire si esto no resulta suficientemente contundente, le extenderé una receta para que lo evalué un psiquiatra.

         -¿Con que para un psiquiatra, si hay recetas? ¿Pero para el origen real de mis dolores, no las hay? Considera que hago cuento…-dije volviendo a levantar la voz y cogiendo al vuelo la receta.

         -Por favor, cálmese…ya verá como irá todo bien…

         -Pediré hora para la semana que viene, …no pienso dejar que las enfermedades vayan avanzando por mi cuerpo- dije acariciando la receta en el bolsillo de mi chaqueta. Y cojeando ostensiblemente, salí de la consulta.

           Pensé que ahora, después de muchas visitas, empezaba a saber tratar a mi médico. Había que asustarlo un poco para que reaccionara ante la verdad…

 

        

         

   

       

 

       


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