"Gay"... Satisfecha

Por fenix
Enviado el 03/10/2016, clasificado en Adultos / eróticos
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Ha pasado un mes desde esa noche, no le he vuelto a ver a pesar de ser vecinos he tratado de evitar nos veamos; la mañana siguiente a esa noche, a la noche en la que me desvirgó me desperté antes tomé mis cosas, salí aún desnuda, vistiéndome mientras recorría el bosque que separaba aquella cabaña de mi casa no me importo si alguien me veía solo no quería verlo a él no era capaz de enfrentarle y no sabía como actuar.

 Al parecer él lo entendió porque no me buscó a lo mejor estaba confundido por mi reacción de seguro esperaba un drama post-desvirgue o algo parecido la verdad no se que esperaba él lo que si se es que de seguro no se esperaba lo dejara en plena madrugada solo en aquella cabaña casi gritándole en silencio ¡NO ME BUSQUES!.

.    .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .    .   .  .   .    .    .    .   .   .   .   .   .   .

En unas semanas iniciaría clases así que decidí irme de compras antes de iniciar el primer semestre en la universidad quería comprarme ropa, zapatos, bolsos, cuadernos y muchas cosas más aunque en realidad quería despejar mi mente y la verdad lo logré camine de tienda en tienda por aquel boulevard sin percatarme de la hora hasta que me sentí muy cansada y decidí tomar un taxi a mi casa ya a golpe de las diez de la noche. Al llegar oí a mis padres decir que Richard se había ido de excursión con sus amigos y una punzada creció en mí vientre recordando esa noche y pensando que a lo mejor en su excursión haría algo similar con alguna chica que de seguro no huiría la mañana siguiente.

Subí deprisa las escaleras, vi desde mi ventana a la suya en efecto estaba apagada la luz cosa que normalmente nunca pasa así que por primera vez abrí mi ventana de par en par, corrí las cortinas dejando mi habitación totalmente expuesta aunque sabía que si él no estaba era lo mismo que tenerla cerrada ya que nadie podría verme y comencé a probarme la ropa que acababa de comprar blusas, zapatos sin embargo me sentí enojada de pensar mientras me vestía que él podría estar tocando a otra así que en un arrebato de malcriadez me desnude por completo, me vi al espejo y lo recordé a él desnudándome no pude evitar acariciar mi piel queriendo recordar sus caricias pero de inmediato me detuve corrí al baño a darme una ducha fría que me apagara las ganas y los celos aunque la verdad fue inútil cuando salí sentía el mismo deseo de ser tocada que tenía al entrar me senté en la cama, tome una crema y comencé aplicármela lentamente por mi cuerpo pensando que era el quien lo hacía luego me coloque una camisa ancha y me dormí deseosa de sentirlo y triste por saber que no pasaría.

-¡¡¡¡aaaaaaaaaaaaaa!!!!!!-

-¡¡¡¡aaaaaaaaaaaaaa!!!!!!-

 

Gemí sutilmente al despertarme con la respiración entrecortada, excitada y húmeda al parecer algo en mi sueño me había excitado al grado de hacerme despertar en éxtasis moviéndome con pequeños espasmo. Sin embargo al instante noté algo extraño; unas manos subían por mis piernas agarrándolas con fuerza mientras que algo suave y cálido entraba en el interior de mi sexo.

A pesar de que el temor me embargaba no pude evitar caer en la cama de un solo golpe gimiendo de placer al notar como una deliciosa sensación me invadía a medida que ese algo seguía entrando y saliendo de mi como si fuera un pene pero mucho más suave

-¡¿Richard?!- susurre asustada y excitada al instante la sensación se detuvo y vi como alguien se acercaba a mí

-¿Quién mas podría ser mi niña fugitiva y traviesa?- ¿qué significa esto?... ¿Cómo entro?... ¿Por qué estaba acá y no en su excursión?

-Pensé….- no pude terminar él estaba de nuevo recorriendo mis piernas con sus manos y  su nariz aspiraba mi vagina mientras él se adentraba más y más cerca de mi sexo

-…A la final no fui a la excursión…- me dijo suavemente mientras su nariz recorría lentamente mi sexo

-…Y al llegar  vi por primera vez tu ventana abierta, me acerque a la mía y te ví desnuda recorriendo lentamente tu piel mientras masajeabas la crema que te untabas pero tus ojos estaban cerrados, tus movimientos eran más lentos de lo normal; era como si te acariciaras dándote placer lo que era hipnótico, solo pude contemplarte, sentir como me excitabas segundo a segundo luego apagaste las luces y te dormiste pensé en masturbarme teniendo tu imagen en mi mente pero no pude… no quería deseaba saber si esas caricias eran para mí o para otro…- me tomó con fuerza por mis muslos y siguió diciéndome

-…Por lo que trepé a tu ventana y sigilosamente entre como tantas noche imaginé hacerlo, te vi apenas cubierta con esta camisa; sentí el olor a vainilla de tu crema y la fragancia envolvente y obscena de tu sexo…- me ruboricé al instante

-…Que despertó  en mi la primitiva necesidad de poseerte y guiado por tu olor comencé a comerme este delicioso coñito-  dijo lascivo dando lametazos alrededor de mi pubis mientras yo gemía envuelta en sus palabras y en las sensaciones que subían desde mi sexo hasta mi vientre que me hacían gemir incontrolable. Él comenzó a lamer mis labios vaginales, a morderlos  suavemente hasta que su lengua llego de nuevo a mi hoyito, lo penetro y reconocí la sensación suave y cálida era la misma que antes sentí y el saberlo hacía que me excitará más.

Siguió penetrándome con su lengua, acariciando mis muslos mientras yo jadeaba sin control ajena a cualquier cosa solo deseaba seguir experimentando aquel placer que me embargaba, sin darme cuenta sentí como mi cuerpo se preparaba para liberar aquel placer. Yo no sabía si hacerlo o no la idea de correrme estando él ahí me avergonzaba y trataba de retener aquel orgasmo…

-¡¡¡DÁMELO!!! me pertenece totalmente- me dijo como si supiera que me resistía a dejarme llevar por el orgasmo

-¡¡¡DÁMELO!!!-me repitió- que yo beberé cada gota de él-

No entendí sus palabras pero estas bastaron para que me perdiera en la sensación liberadora del orgasmo mientras sentía como él bebía cada uno de mis fluidos jactándose por completo de ellos.

-Deliciosa…- me dijo morboso mirándome a los ojos mientras se subía a la cama y me penetraba. Se sentía grueso, duro, cálido y en especial sentía lo mucho que extrañaba sentir como me llenaba era como si luego de esa noche me sintiera vacía

-He deseado volver a sentirte así desde ese día- me dijo enojado mirándome a los ojos, tomándome por las manos violentamente y apretando mis muñecas como si me dijera que no me dejaría ir yo apenas lograba verlo su vaivén salvaje era más de lo que podía tolerar.

-¡¡¡¡aaaaaaaaaaaaaa!!!!!!- dije entre dientes evitando hacer ruido, no deseaba me oyeran

-Mía- me dijo mirándome, ya yo no aguantaba cerré mis ojos y me entregué a la sensación placentera y embargadora que sus penetradas me daban; al poco tiempo me corría de nuevo y no pude evitar gritar embargada de placer. Caí rendida en la cama y luego de dos penetradas más él se corrió en mi interior dejándome satisfecha.


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