Sin palabras

Por inconstante
Enviado el 25/09/2013, clasificado en Adultos / eróticos
6989 visitas

Marcar como favorito

Había visto a esa chica muchas veces. En el ascensor, en la cafetería de la empresa. Siempre me había sorprendido como podía venir a la oficina vestida de esa manera, más cercana a una quinceañera un sábado por la noche, que a una simple oficinista. Pero no era para quejarse.

Era alta, con buenas curvas. No ganaría un concurso de belleza con su cara, pero tampoco era fea en absoluto. Rubita, rasgos bastante dulces sin llegar a tener ni ojos ni boca espectaculares. Pero con esas minifaldas y camisetas de tirantes podría haber tenido cualquier cara, que al menos a mí me hubiese llamado la atención. Tampoco es que uno sea muy exigente en la oficina, pero para mi estaba buenísima.

La verdad es que no la conocía de nada. Nunca había visto a ningún conocido hablar con ella, no tenía ni idea de en que trabajaba. Siempre iba con el mismo grupo de chicos, que por lo que yo veía, la trataba como este tipo de diosas se merece. Ella siempre en el centro , admiradores rodeando. Así que nada, otra candidata para mis sueños nocturnos y nada más.

Nunca he sido un tipo lanzado para ligar y en este caso, la tarea parecía de una complejidad inalcanzable. Así que lo dejaba pasar.

Hasta que un día, coincidimos en el ascensor camino del garaje. Hice lo posible por situarme detrás de ella. Llevaba una especie de traje corto de un tejido muy fino. Corto, muy corto. Me dispuse a disfrutar de un buen rato contemplando sus largas piernas. En estos casos, uno debe ser relativamente cuidadoso. Aunque no fuera a hablar con ella en la vida, no era agradable quedar como un salido mirón. Así que intenté ser lo más discreto que pude.

Sorprendentemente, me dio la sensación de que notaba perfectamente mis intenciones y que además no le importaba en absoluto. No le dí mayor importancia. Las niñas monas están acostumbradas a estas cosas pensé. Salimos hacia el garaje, ella delante de mí. Se movía lentamente, como consciente de mis miradas y disfrutando con ellas. Me estaba poniendo a cien, y cada vez me acercaba más a ella.

Cuando estaba a medio metro de ella, se paró justo antes de la puerta y me miró. Su boca estaba entreabierta y sus labios brillaban por un pintalabios rosa claro. Sus ojos apuntaban a los míos directamente. Como movido por un resorte, supe que era el momento. La tomé por debajo de la cadera y la atraje hacia mí, besándola suavemente en los labios. El primer beso ha de ser suave. Ella me respondió al beso y me rodeó con sus brazos. Como si un genio me estuviese concediendo mi mayor deseo, la llevé suavemente contra la puerta, mientras mi mano subía por su ropa interior y bajaba por debajo de ella, llegando hasta su entrepierna. Ella subió su pierna para facilitar mi operación y yo pude penetrarla suavemente con mi dedo a lo que respondió con una leve agitación. Como a pesar de la pasión, uno no está loco, pensé que era mejor proseguir en otro momento. "Vamos a mi coche" le susurre al oído y levemente separados, recorrimos los escasos cincuenta metros que nos separaban de él. Entramos, cada uno por su lado y casi sin mirarnos. Una vez dentro, no perdimos el tiempo. Nuestras bocas fueron una contra la otra, y del beso suave pasamos al descaro, una lengua contra la otra. Adelantándose a mis pensamientos, sus manos fueron rápidas a mi entrepierna, sacando mi pene de los pantalones y agitándolo suavemente. Está chica sabía lo que hacía.
Mis manos intentaron imitarla, pero teníamos demasiado lío de brazos y la sensación de enorme placer limitaba mis movimientos. Como leyendo mis pensamientos, tapó mi boca con su dedo, miró alrededor por si había alguien y bajo la cabeza directamente hacia el pene, introduciéndolo en su boca. Lo lamió con suavidad y luego jugó al clásico movimiento de meter y sacar, dándome un placer como nunca había sentido antes. Poco aguanté, y me corrí en su boca a los pocos segundos.

Así conocí a Natalia, eso fue solo el principio


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... FarmaToday
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com