Deseo Ardiente (Parte 1)

Por Fireflies
Enviado el 14/08/2014, clasificado en Adultos / eróticos
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Lizzy , tuvo que tomar una decisión difícil: escoger a la persona que quería para estar a su lado. No suena difícil ¿verdad? pero si lo es cuando ella esta segura de amar a los dos hombres. Por un lado estaba Siva; el chico tierno, divertido, romántico, atento, cariñoso...por el otro estaba Jay; el chico gracioso, divertido, positivo, detallista, romántico & afectivo. Ambos eran perfectos para ella, pero al final decidió que Jay era su mejor partido. Dejó a Siva, pero él se prometió que iba a hacer que ella cambiará de decisión ¿Lo lograría?

 

Lizzy caminaba por el centro comercial, buscando una buena tienda dónde comprar un vestido para la boda de su amiga Luisa. Toda la tarde buscando algo bueno, pero con nada estaba de acuerdo, no sabía cual escoger. "Si Siva estuviera aquí, ya tendría mi vestido" pensó, y después renegó de haber pensado en él. Eran las tres de la tarde y ella estaba apunto de entrar a su auto cuando alguien la tomó por detrás y puso un trapo en su nariz, haciéndola perder el conocimiento.

 

Comenzó a despertar, un poco mareada. Quiso moverse, pero estaba atada a una cama, y también tenía cinta en la boca. Paseó su mirada por el lugar y de inmediato lo reconoció...El departamento de Siva. De pronto lo vio entrar a la habitación.

 

-Hola preciosa -tomó una silla y la arrastró a un lado de Lizzy- he extrañado verte en esa cama ¿recuerdas lo que hacíamos ahí? -ella intento decir algo, pero la cinta se lo impedía. Sintió un poco de miedo- Lástima que ya no lo hemos podido repetir....todo porqué lo elegiste a él -dijo con rabia- me dejaste por él, me rompiste el corazón. Yo te lo di todo Lizzy, y tú como si nada me dejaste para irte con él, no te importaron mis sentimientos, no te importo en la persona que me convertí por ti...

 Lizzy pegó un gritó ahogado. Ella decía insultos, rogaba que la dejara, pero gracias a la maldita cinta que tenía en la boca ella no pudo decir nada.

 

-¿Que dices nena? no entiendo -dijo burlesco y ella se enojó- Espera aquí, no te muevas ¿eh? -dijo riendo y salió de la habitación-

 

Ella sentía que el corazón le latía a mil por hora. Nervios y miedo. Siva no era así ¿tanto le afecto su abandono? Muchas cosas dieron vueltas por su cabeza "¿Qué me va a hacer?", se preguntó. Unos minutos después Siva volvió a su habitación con unos discos en las manos.

 

-¿Cuál te agrada más pequeña? -le mostró 3 discos. Estos eran de los artistas favoritos de Lizzy: Lana del Rey, Enrique Iglesias y Bruno Mars. Ella movió la cabeza en señal de que le daba lo mismo cual disco- Anda, escoge uno. A diferencia de mí, ellos no se sentirán mal por tus decisiones.

 

Ella sintió un poco de culpa por las palabras de Seev. Sí quería vengarse, lo estaba logrando.

 

*

 Siva tomó el disco de Lana, y lo puso en el Estéreo. Tomó el control y sonó la canción "West Coast". Después miró a Lizzy, quién lucía un poco tensa.

 

-Tranquila. No tienes porque asustarte...esto será rápido, y desaparezco de tu vida -dijo sacándose la camisa y Lizzy sintió helar su cuerpo. Ella emitía gemidos de desesperación- Shhh, nadie te va a escuchar.

 

Siva subió el volumen. Después su puso a horcajadas sobre Lizzy, sin aplastarla. La vio unos segundos, y después de forma agresiva rompió la blusa de Lizzy dejando ver su sujetador. Ella sintió sus ojos llenarse de lágrimas. Siva rozó sus largos dedos por los pechos de Lizzy, haciéndola estremecer.

 

-Relájate cariño, te gustará -dijo con voz ronca-

 

Comenzó a dejar besos sobre el cuerpo de Lizzy, desde su cuello hasta su ombligo. Ella no estaba asustada...pero también le excitaba el momento.

 

Siva se levantó. Desabrochó los jeans de Lizzy dejándola solo en bragas. Ella dio otro grito ahogado. Siva se deshizo de sus pantalones quedando en ropa interior. Después se inclinó un poco para pasar sus dedos por encima de la tela de las bragas de Lizzy. Ella gimió, pero esta vez por la excitación.

 

-Así me gusta, vamos avanzando -sonrió-

 

Siva volvió a su posición, y noto a Lizzy un poco menos tensa. Después con cuidado, le quitó el sujetador. Ella no puso resistencia. Siva feliz por eso, observó los pechos de Lizzy, luego la miró a los ojos. Ella sintió con esa mirada, que su cuerpo se iba encendiendo. Como adoraba esa mirada tan profunda, tan penetrante, tan única de Siva. Él masajeó los pechos de Lizzy, la hizo soltar otro gemido.

 

-Oh Lizzy, no te imaginas cuanto amo ser yo el único que te hace gemir así. Amo escucharte -dijo lleno de placer- hazlo una vez más.

 

Ella lo hizo de nuevo y basto para que Siva llegara su límite.


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