Un libro muy extraño

Por cclecha
Enviado el 11/09/2014, clasificado en Intriga / suspense
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                                                           UN LIBRO MUY EXTRAÑO

 

 

       Un anticuado dispositivo sonoro, golpeó los tubos largos y dorados, cuando accioné la puerta para entrar a la antigua librería. ¡Ding, dong! ¡Ding, dong! Entré con paso pausado y una larga sala repleta de estanterías con libros que me esperaban a ambos lados de la estancia.

       Al fondo se encontraba el encargado de la librería con sus dos ayudantes. Iban con sus batas color azul, como de uniforme…todo ello bastante anacrónico. Se encontraban en un gran pupitre clasificando enormes pilas de libros.

       Fui avanzando lentamente hacia el interior de la librería. En cada estantería había una tarjeta plastificada que titulaba el origen de los libros: Novela española contemporánea, Novela rusa s.XIX, Filosofía griega… me encontraba dentro del palacio del libro, sin embargo la librería estaba casi vacía y me dió pena recordar que estaba en la época digital y que el tiempo de las librerías parecía limitado. Curioseé varias contras e índices de libros y ya había escogido un par…seguí avanzando y me encontraba hacia el final de la sala, cerca del encargado de la librería. A este señor mayor lo conocía de vista, de visitas anteriores a la librería. Pequeño, curvado de espaldas, con escaso pelo gris, casi calvo y anchas gafas.

     Vi una estantería relativamente estrecha que no estaba señalada con la pertinente tarjeta plastificada: sin identificación. Allí por curiosidad, metí la mano y me dediqué a leer prólogos y reseñas… libros extraños de viajes del s. XVII, un filosofo cuyo índice era completamente contrario a lo que entendemos por filosofía… y entonces vi un libro que me dejó estupefacto. ¡Un libro, sin título ni autor! Bueno…exactamente habían dos libros, exactamente iguales.

     El encargado de la librería, pasó por mi lado llevando un lote de libros entre sus manos entrelazadas. Me vio con el libro entre las manos, se paró enfrente de mí y me dijo:

     -Ha elegido bien, aunque no lo pueda apreciar, es el mejor libro que pudiera escoger

     -Perdone-dije-No entiendo cómo puede haber un libro sin título, ni nombre del autor. Además está en departamento que no hay tarjeta acreditativa

     -je,je-rio el pequeño hombrecillo.-Hágame caso, me he pasado toda mi vida entre libros y no he leído ninguno como este. Hay gente que tienen en su cabecera de noche el libro de Montaigne, otros el de Cervantes…pero yo leo y releo constantemente este libro. Siempre me ofrece algo nuevo. Hágame caso

    - Esta bien, ¿pero porque no hay pegatina a que género pertenece, en la estantería?

     -Oh, no lo tenga en cuenta. No podemos ser tan presuntuosos como para poner “sección de libros extraños o mejor de libros raros”

     -Ya entiendo dije continuando pasando hojas de aquel extraño ejemplar.

     El hombrecillo, continuó su recorrido hacia una estantería un poco alejada de la mía. Mientras tanto, el ding-dong de la puerta de entrada había vuelto a avisar y un señor mayor con el pelo y la barba blancos iba entrando lentamente, seguido de otro señor de mediana edad y un individuo joven.

     El señor de pelo blanco vino directamente a mi estantería, se quedó clavado un momento a mi lado e introdujo un libro exactamente igual al que estaba ojeando en el casillero de la estantería. Me observó y me dijo

     -Hace usted una buena elección…le recomiendo el libro.- Y sin añadir nada más desfiló hacia la salida de la librería

     No entendía nada, pero aunque fuera por curiosidad me llevaré el libro, pensé.

     Me dirigí hacia el mostrador en que había la caja y donde ya estaba el encargado de la tienda. Me dijo al verme con el libro encima del otro par que había escogido.

       -Puede que al principio no entienda el libro, pero no tardará en comprenderlo. El precio es más que módico, como usted verá…

       -Perdone ¿Quién era el caballero del pelo y barba blanco que ha introducido en libro igual a este, en la estantería de la librería?

       -Oh, je,je… resulta que es el autor del libro, con dos de sus discípulos. Cuando cree que alguien se quedará con el libro, lo repone de inmediato.

     -¿El autor? Pero si no había nombre en la tapa del libro…

     -Se puede decir que es el autor de los últimos veinte años…antiguamente venía e esta misma librería acompañando a un autor precedente y como discípulo suyo. Sé que ha habido autores anteriores, pero yo, ya no los he vivido. Este libro se ha ido fraguando a fuerza de años y de autores. Si le gusta lo que lee, vuelva y lo iremos comentando. No lo lea más de media hora al día.

     Qué duda cabe que aquella noche, lo primero que hice es ponerme a leer en mi cama, como hago siempre, el libro de marras. Empecé por el principio y para mi desilusión, lo encontré malo de solemnidad. El estilo me parecía infumable y la historieta presagiaba simplona. Fui leyendo y hasta tal punto me aburría que empecé a dar cabezadas, haciendo verdaderos esfuerzos por permanecer despierto. Finalmente entre medio de las cabezadas pasé de la línea primera a la tercera, casi sin darme cuenta…entonces me pareció que si leía las líneas 1 y 3, el texto también tenía sentido. Seguí con la serie lógica 1-3-5-7 y vi que si continuaba esta serie, una nueva narración aparecía a mis ojos. Es decir que con la serie de números impares, una nueva novela surgía del libro. Continué un rato siguiendo estas directrices, cuando me asusté, cerré el libro de improviso y empecé a pensar.

       Pronto volví a retomar el libro y empecé por los números pares. Ocurrió algo parecido, una nueva novela, algo tosca, emergió de nuevo. Sorprendente. ¿Habrían más series, con complejidad creciente? La respuesta era sí; tú escogías la serie…4-8-12…y tenías un nuevo libro, no siempre de novelas, a veces cosmogonías, o ensayos primarios. A veces incluso pequeñas historias que parecían de gente particular. Parecía que si adivinabas tu serie, de algún modo saldría tu historia en la narración. Esto, desde luego, no lo sabía, pero intuía que era muy posible. También podías efectuar series empezando por el final. Comienzo y final del libro, resultaban intercambiables

Al principio pensé que podría tratarse de algún libro sagrado o mágico, obra de algún ser con poderes, pero pronto desestimé la idea como absurda. Yo había visto al autor y sus discípulos. ´Más bien parecía un intento humano de generaciones, de condensar todo el saber que acumulamos y nuestras emociones, en un libro muy extraño y sorprendente.

He de decir que en un principio me obsesioné con el libro, buscaba de alguna forma mi serie, algo que hablara de mi concretamente, pero luego me acordé del librero y de su consejo de tenerlo en la mesita de noche, pero de no cogerlo más de media hora al día. El libro iría hablando y yo solo tenía que escuchar. Detrás de todas aquellas palabras y series se escondía la humanidad de forma universal, el sentido con que evaluamos la vida.

     Aparte de mi obsesión por el libro, ahora tengo una nueva fijación…mi interés de que pase esta semana, para ir a visitar al librero y hablarle del libro. Tengo necesidad de comentar todo lo relacionado con él.

     

 

    

     

 

    

 

     

 


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