DUDAS 28/02/12

Por albertocubeiro
Enviado el 08/03/2015, clasificado en Reflexiones
314 visitas

Marcar como favorito

                                              Contemplando su imagen frente al espejo y emulando a Larra apoya el cañón del revolver entre las cejas. El pulso firme de quien no tiene ya ninguna duda.

 

                                                Despierta entonces la fortaleza. Surgiendo de su más absoluta oscuridad.  Le obliga a bajar el arma. Le hace abrir los ojos para que observe más y mire menos.

¡Esta es tu vida!, - le grita, ¿Cuándo vas a empezar a valorar lo afortunado que eres?

 

¿Afortunado?  - protestan ofendidas las dudas.

 

La fortaleza las tiene controladas a todas, incluso a  las más pequeñas que tratan de esconderse detrás de las  grandes. Hace el recuento de grandes y pequeñas. Sacándolas de sus improvisados escondites. Una vez finalizado el recuento, las encierra  en el sótano más profundo y oscuro.

 

Guarda la llave.

 

Pero la fortaleza necesita su dosis de descanso. La esencia de lo que es radica en ello.

 

Las dudas, que siempre están alerta, aprovechan ese descanso para hacerse con la llave y escapar.

Alborotadas, huyen del sótano y toman el control.

Depredadoras. Hambrientas.

Crecen rápidamente. Se mezclan unas con otras. Gestando nuevas y pequeñas dudas que avanzan sin orden. Todo es anarquía. La situación se desborda.

 

La fortaleza se despierta.

Descubre la fuga. Observa el caos y que  hay más dudas que en el último recuento.

 

Sin alterarse y sin esfuerzo liquida a aquellas más débiles y lentas.

Consigue acorralarlas de nuevo, encerrándolas en el sótano.

 

¿Cuándo valoraras lo afortunado que eres?  -repite entonces, triunfante.

 

Y las dudas, a coro responden, ¿afortunado?

 

La fortaleza se guarda la llave y se esfuerza en no cansarse de nuevo. Pero la fatiga es mala compañera.

                                                                                            

Contemplando su imagen frente al espejo y emulando a Larra apoya el cañón del revolver entre las cejas. El pulso firme de quien no tiene ya ninguna duda.


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com