Acaso temes que un "Gay" como yo pueda hacerte gozar?.3

Por fenix
Enviado el 29/04/2016, clasificado en Adultos / eróticos
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-¡¡¡¡¡Aaaahhhh!!!!!-

-¡¡¡¡¡¡Aaaahhhh!!!!!!!-

-¡¡¡¡¡¡¡¡Aaaahhhh!!!!!!!!!- solo soy capaz de jadear,  jadeos que brotan tortuosos de lo más profundo de mi ser mientras él muerde mi cuello descendiendo dulce y hambriento por mis hombros mordiéndolos con fervor. Cada mordisco electrocuta mi costado derecho; desde el hombro hasta la punta de mi pie, yo tiemblo en sus brazos, aun débil, mientras sus dientes devoran mi piel.

-Jamás he alardeado de ti con nadie- pronunció lento sobre mi hombro suavizando sus mordiscos y recorriendo sus dedos hábiles por el contorno de mi corpiño hasta alcanzar el cierre y deslizarlo lento -no sé porque actuaron así, pero lo que hice no fue por fingirme “MACHO” ante ellos- terminó de bajar el cierre y sutilmente rasguñó mi columna vertebral desde lo más bajo (justo sobre mis glúteos) hasta llegar a mi cuello, al hacerlo millares de escalofríos y leves corrientazos invadieron mi cuerpo, yo temblaba contra su cuerpo, jadeando con la cabeza sobre su hombro sintiendo como poco a poco me iba humedeciendo de nuevo.

 -TE DESEO…… DESEO SENTIRTE MÍA…….- pasó su lengua pasionalmente sobre mi hombro saboreándolo, rozando sus dientes suavemente y relamiendo mi hombro

- Por eso accedí a fingir ser tu novio- arañó con más ahínco mi columna, yo ya estaba derretida en sus brazos era solo jadeos y temblores, incapaz de formular un sonido, así que solo oí jadeante sus palabras….

–Pero jamás me esperé tu numerito- sonreí al instante.

-¿Con qué te parece gracioso?- dijo divertido intensificando sus rasguños sobre mi columna, se extendió hasta mis costados llegando al borde de mis senos, bajando hasta mis caderas para volver a subir lento sus uñas… no lo resistí; mordí suave su hombro sobre el saco de jeans que llevó a la fiesta, el sonrío, volvió a subir y bajar manteniendo sus lametazos que iban suaves por mi cuello hasta mi hombro ascendiendo y descendiendo tortuosos por mi piel.

-¡¡¡¡¡¡Aaaahhhh!!!!!!!- susurre a su cuello como si mi vida dependiera de emitir ese sonido.

-Voy a volverte loca pequeña- me soltó sobre los almohadones colocándose sobre mí metiendo sus piernas entre las mías dejando que su pene chocara con mi clítoris aun sobre la ropa, me miro fijo y me beso profundo… despacio… sus labios reclamaban los míos mientras mis frecuentes jadeos interrumpían el contacto de nuestros labios, sus manos me tocaban con fuerza memorizando con ellas cada milímetro de mi espalda, yo movía deseosa mis caderas contra las suyas necesitando, desesperada, sentir nuevamente el contacto de su pene contra mi vagina.

-Lo quieres nena- susurro a mis labios mirándome triunfal al volver a rozar su pene contra mi sexo.

Mordí hambrienta mi labio mirándola con autentico deseo, despegué mi cuerpo de las almohadas acercándolo al suyo, quedando sentada justo frente a él, lo mire tímida, tomé las solapas de su chaqueta, la descendí lento bajando por sus hombros, siguiendo por sus brazos hasta que toque sus muñecas y se la quité, sin interrumpir el contacto visual. Subí lentamente por sus fuertes brazos recorriéndolos con mis manos, mordiendo deseosa mi labio, mirándolo hambrienta, viendo como sus ojos no dejaban de ver mi boca; con una mirada voraz… sus manos me reclamaban y yo quería ser suya….

Coloque mis dedos sobre el botón de su camisa, él descendió sus manos hasta tocar mis glúteos y las llevo lentamente hasta mi vientre arrastrando el vestido con sus manos hasta quitármelo; sacándolo por mis piernas y arrojándolo lejos de los dos, me quede desnuda sintiendo sus ojos recorrer mis cuerpo e instintivamente trate de cubrirlo con mis manos pero… él sujetó mis muñecas, las llevo a sus labios, las besó, las alejó de mí, se quitó la camisa, en menos de un minuto, y me tomo por la cintura con su fuerte y cálido brazo.

-Estas divina-  me acercó más a él,  me besó con pasión hasta que yo cedí a su beso olvidando mi temor. Aferré mis brazos a su cuello, él descendió sus manos, recorrió mis senos pellizcándolos suavemente, jadeé al sentirlo, me soltó, caí sobre los cojines, él bajó a mis pechos; los mordió sutilmente hasta que sus labios llegaron a mis pezones erectos… los lamió degustándolos… mi cuerpo tembló ante su caricia, pero no se detuvo siguió  lamiéndolos y rodeándolos con sus dientes mientras su mano acariciaba mi vientre.

Yo temblaba sutilmente bajo su cuerpo, ladeando mi cabeza  involuntariamente de un lado a otro, recorría con mis manos su espalda y en ocasiones alzaba mi cabeza hasta alcanzar su hombro y morderlo desesperada por liberar un poco de la presión que crecía en mi vientre.

-¡¡¡Que rico!!!- dijo lascivo al meter dos de sus dedos en mí robándome un gemido…

-Estas listísima- volvió a mover sus dedos mientras su boca abandonaba mis pechos y besaba mi vientre tembloroso…

-Lista para que te haga mía- jadee ante sus palabras y el movía más su dedos acelerando violentamente mi respiración, mordía mis caderas recorriendo a besos el trayecto que alejaba la derecha de la izquierda arrancándome gemidos y robándome la razón…

-¿lo quieres?- dijo y lamió desde el comienzo de mi pubis hasta entrar a mi ombligo y lamerlo deseoso de oírme gritar de placer… y yo no pude más que complacerlo y gritar  ante su caricia

 -¿lo quieres?- pregunto de nuevo subiendo su boca  hasta depositarla entre mis pechos, dejando un camino de besos, mordiscos  y gemidos tras ellos…

-Estas resbaladiza… que bien se sentirá cuando entre completo dentro de ti- yo jadeaba en su cuello e involuntariamente alcé mis caderas hasta rozar su pene.

-Entraré en ti despacio…. Saboreándote…. Centímetro… a …centímetro…- comenzó a morder la zona entre mis senos mientras yo gritaba placentera y temblorosa…

-¿Lo quieres?....- susurro entre mis senos sacando lentamente sus dedos de mi…

No sabía que hacer, no quería parar, ansiaba sentirlo dentro de mí… pero, no podía evitar que el miedo creciera en mi interior… abrí los ojos lentamente y lo vi mirarme deseoso esperando una respuesta, recorriendo con sus manos sutilmente mi cuerpo; rasguñando desde mis piernas hasta mis caderas, respirando profundo y entrecortado por la boca ansiando mi respuesta….

-tengo miedo- susurre fugaz cerrando los ojos y dejando caer mi cabeza a un lado tratando de que no me viera…

-¿De qué pequeña?- se acercó despacio a mi rostro y me tomó con seguridad por la barbilla, movió mi rostro hasta colocarlo frente a el suyo, beso con ternura la punta de mi nariz haciéndome abrir los ojos temerosa y me susurro tierno, pícaro y risueño – Acaso temes que un “Gay” como yo pueda hacerte gozar….


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