Amor entre primos

Por ErinBukoswki
Enviado el 10/12/2013, clasificado en Adultos / eróticos
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Todos somos curiosos cuando somos jóvenes, tenemos tantas preguntas sobre este mundo que no conocemos pero queremos conocer, pero no comprender. Este relato hará que sientas las mismas sensaciones que tenías de pequeño, de curiosidad y confusión. Tratare de responder todas tus preguntas los mas que pueda a medida que vallas leyendo la historia, pero como te dije antes no trates de conocer, trata de comprender. Lo que tuve con mi prima fue la respuesta a una pregunta, una pregunta que no se dijo con palabras pero se comunicó con el cuerpo, nuestros cuerpos. La pregunta fue, ¿me deseas tanto como yo te deseo? Y la respuesta fue…

Juana era una chica joven de apenas 19 años, yo era un chico de 18 y nos encontrábamos reunidos en la ciudad natal de mi familia por parte materna. Nosotros para ese tiempo nunca habíamos sido unidos, ella vivía en un lugar muy lejos de mi casa y solo nos veíamos en reuniones familiares. Ella siempre ha sido guapa a diferencia de mi persona, ella siempre ha sido la típica morena de cuerpo esbelto y cabello largo y negro, digno para una revista. Yo en cambio, siempre he sido un moreno alto con cabello corto y negro. A pesar que no he tenido una buena apariencia a lo largo de mi vida siempre he sabido tratar con las damas, y yo trataba- y trato- a Juana como una dama, aunque era mi prima. Ella cumplía su papel de dama y yo el papel de su caballero, nunca nos habíamos pasado de la raya hasta que llego ese día.

Hubo una reunión en casa de mi Abuela por parte materna debido a un cumple años de un familiar lejano que no me acuerdo el nombre, hubo bastante alcohol en el lugar. Todos estaban simpatizados con la comida y los licores, sobre todo con los licores. Yo solo me había tomado una copa, no estaba de buen humor, en cambio Juana estaba muy extrovertida y un poco pasada de copas hablando con un chico que nunca había visto antes, tal vez otro primo no lo sé, nunca me importo. Poco a poco que pasaban las horas me sentía celoso, quería la atención de Juana para mí así que lleve a cabo mi plan, el plan para llevarme a la cama a Juana.

Primero que todo fue a hablar con ese sujeto acompañado de un trago envenenado, no era para mí por supuesto si no para mi desconocido primo hermano. Y no, no lo mate solo le di la dosis suficiente para que se fuera a dormir por toda la noche. Convencí a mi tía, la madre de Juana a que me dejara llevarla a casa debido a que estaba borracha, ella sin dudarlo me dio las llaves del apartamento. Le dije a Juana que me acompañara y salimos caminando de la mano hacia mi automóvil.

Enseguida que se montó en el asiento del copiloto le puse su mano en mi verga, estaba muy excitado y lo tenía muy hard. Ella me cacheteo y me quedo mirando a los ojos, ese fue el momento que nos hicimos la pregunta y ella la respondió poniendo su mano en mi verga de nuevo, usando la otra para sanar la cachetada y poco a poco se acercó a darme un beso, sabia a champán, sabia a gloria , sabia a poder.

No podía aguantar más y aparque al coche a un lado de la carretera, recosté mi asiento y apague las luces. Ella se quitó el vestido y yo me quite la camisa, nos empezamos a besar, la levante y la puse arriba de mí. Ella movía sus caderas en dirección de mi verga, de mi excitada verga. – ¿Tienes condones?--dijo ella. —No dije yo. Dijo que no importaba que ella igual tenía pastillas, así que deslicé mi mano para tocar su sexo mientras que ella deslizaba su mano para tocar el mío. Ella estaba muy mojada, así que sin perder tiempo me quite el pantalón y suavemente le introduje mi pene. --Es la primera vez que lo hago sin condón, oh dios se siente tan bien-dijo ella. Mientras ella decía eso yo introducía mi pene y lo sacaba, ella me seguía el ritmo, pero poco a poco comenzó a aumentar la velocidad, veía que sus senos se movían arriba y abajo mucho más rápido que antes, se sentía tan bien porque era tanto como peligroso como prohibido.

Teníamos sexo dentro de un carro aparcado al lado de la carretera, éramos primos y lo hacíamos sin protección. Le empecé a dar nalgadas fuertes, ella gritaba con una histeria increíble, estaba dentro de una diosa, se acercó a mí y me mordió el cuello, sentí un poco de dolor pero ¿Qué era dolor en esos momentos?. Al cabo de unos minutos acabamos, acabe dentro de ella y ella se acostó encima de mí, cansada. La desperté y hice que se pusiera su vestido, ella coloco su sopa interior Victoria’s Secret en el bolsillo de mi pantalón y me lo paso. Después que nos pusimos nuestras ropas prendí las luces y seguí mi camino a dejarla a su hogar. Cuando llegamos me ofreció dormir con ella para no volver a tomar carretera y yo como todo un caballero acepté.


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