Nos enamoramos los tres después de coger (3)

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Una o dos veces por semana Larissa sigue quedándose a dormir en casa, como normalmente se quedaba, pero ahora dormimos menos y yo sigo aprendiendo más cosas sobre mi satisfacción. Debo admitir que Larissa me gusta más como amiga, pero sin duda sabe jugar conmigo tan bien que el sexo ahora es adictivo. Incluso cuando ella no está tengo que recurrir a masturbarme o incluso a estimularme casi con cualquier cosa con tal de venirme y sentir múltiples orgasmos.

Larissa habló con Afrah sobre asistir a la clase de Arte como modelo de desnudo. Él por supuesto dijo que sí.

-Larissa: Afrah llegará, no encontró boletos para pasado mañana y directo se irá a la clase. Pedí el cambio. Así que mañana estaremos viéndolo un largo tiempo para que hagamos un lindo cuadro sobre su pene.

-Ahora me siento más nerviosa.

-Larissa: No te preocupes. En este momento nadie se conoce, pero a ese punto queremos llegar.

-Qué haremos con él después?

-Larissa: Lo invitamos a comer?

-En dónde?

-Larissa: Pues... Podemos ir a mi casa. De hecho hoy mis papás se van de viaje, no sé exactamente cuándo regresen, pero tendremos tiempo suficiente.

-Está bien. Y aparte de todo eso, dime exactamente de qué has hablado con él.

-Larissa: Le he contado de lo que hemos hecho. Quiero vernos juntas. Ver es algo que él disfruta mucho. Le pregunté si haríamos un trío, pero lo dejó en nuestras manos. Si sientes que algo no te gusta no habrá problema. Esperé a que aceptaras hacer esto conmigo, no hay problema si no quieres continuar.

-Quiero hacerlo. Sólo espero tengamos conexión. He pensado mucho en esto. Tú quieres estar a solas con él?

-Larissa: Sola o contigo. De verdad los dos me encantan. Y claro que si él quiere hacerlo conmigo no voy a negarme. Hay algún problema con eso?

-No, sólo quería saberlo. La verdad es que para estar contigo me relajé y me dejé llevar más por curiosidad.

Quiero que sepas que realmente he disfrutado lo que hemos hecho. Y por otro lado no he dejado de pensar en él... Y nosotras. Estoy en el punto más sexual de mí y quiero disfrutarlo todo.

Larissa estaba muy feliz. Creo que de verdad se moría de ganas por estar con los dos.

Esa noche se fue a su casa para despedir a sus padres. Nos veríamos mañana.

Estábamos en el último salón de clases esperando a que todos llegaran junto con el modelo.
Larissa y yo llegamos antes para recibir a Mourad. Ya se había tardado un poco.

Yo estaba nerviosa y emocionada, ni siquiera dejaba de pensar en nosotros tres. Estaba mojada por no dejar de pensar tantas cosas.

Aproveché que estábamos solas. Larissa llevaba una falda de piel que se quitaba sólo con bajar un cierre y medias negras de red. Una blusa rosa pastel bastante entallada. Supuse que quería captar toda la atención de Mourad. Y a mí me pareció verla demasiado bonita, se veía dominante y segura. Tal y como es.

Se sentó en el escritorio viendo hacia la puerta.

Me acerqué para bajarle el cierre. Se empezó a reír y me dijo que me apurara.
Rompí sus medias por la entrepierna, mientras lamía y besaba sus muslos. Se acostó sobre el escritorio y yo sólo puse a un lado la malla de red junto con su ropa interior, salivé bastante y fui directo a meterle mi lengua una y otra vez, empujándola más rápido mientras apretaba sus piernas.

Ella bajó su blusa sólo de la zona de los pechos para tocarse y apretarlos. Vi sus pezones bastante erectos que me dieron ganas de chuparlos. Traté de subir a hacerlo, pero me dijo que siguiera haciéndolo. Trataba de morderse los labios para no gemir cuando lamía y succionaba todo su clítoris.
Tomó mi cabeza para que volviera a meterle la lengua y comenzó a indicarme qué tan duro y rápido lo quería. Ella tenía sus botines en el borde del escritorio para darse impulso, aunque a veces de tan rápido que lo hacía se resbalaban, entonces los puse sobre mí.

Estaba dentro de Larissa y ella tan caliente sólo con mi lengua que hice que mojara todo mi rostro cuando se vino. Me excitó demasiado seguir chupando sus piernas sobre sus medias de red.

No vimos la hora, pero nos levantamos rápido para limpiar lo que estaba mojado.

Ella me besaba como diciendo que le había gustado.

15 minutos después comenzaron a llegar unos cuantos compañeros.

Larissa recibió una llamada y salió a responder.
Llevaba un buen rato sin regresar y la clase ya casi comenzaba.

Decidí ir al baño y lavarme el rostro antes de hacer contacto con alguien más. Cuando salí la vi platicando con él en un pasillo a lo lejos. Estaban tomados de la mano y riendo. Sentí un poco extraño, después de haber tenido un encuentro con ella hace unos cuantos minutos y ahora que esté con él.

Cuando entré al salón ya estaban los dos ahí.
Adriana comenzó con la clase y yo traté de disimular mis nervios.

Adriana le daba indicaciones de la clase a Mourad. Larissa se acercó a darme un beso y después lo miró a él. Supongo  que era una de las cosas que él quería ver y Larissa lo quería provocar.
Él sólo sonrió.
Se veía mucho mejor que en las fotos.

Todos preparamos nuestro lienzo mientras él se desnudaba. Yo no dejaba de verlo claro.

Comenzamos con la pintura, pero Larissa y yo nos concentramos en todo menos en eso.

Salí del salón para relajarme y le mandé un mensaje a Larissa.

-Larissa: Qué pasa?

-Sí, sólo quería relajarme un poco y que estuvieras aquí.

-Larissa: Está bien. Qué te pareció Afrah?

-Debo admitir que es muy guapo, tiene buen cuerpo. Todas allá dentro piensan lo mismo. No dejan de hacer bromas sobre comérselo.

-Larissa: Supongo que sí, pero no les tocará a ellas jajaja

-Claro, ya quiero que lo hagamos.

Nos miramos fijamente y hubo un poco de tensión. La tomé de la mano y la metí a los baños. Que por suerte son bastante limpios.

Cerré la puerta, se sentó sobre el mármol del lavabo más bajo y vio cómo me quitaba la ropa interior, en cuanto lo vio no dudó en quitársela ella también.

-Larissa: Cuántas veces más quieres hacerlo hoy?

-Las que sean, creo que ya no quiero parar.

Me senté sobre ella y las dos ya estábamos muy mojadas entonces me deslicé sobre ella bastante rápido desde un principio. Teníamos muchas ganas de hacerlo.

Se recargó en el espejo y yo me jalé del grifo para hacerlo más fuerte. Cada vez se escuchaba más nuestra piel. Estábamos tan mojadas que corría por sus piernas.

-Quiero que él nos vea.

-Larissa: Lo va a ver todo. Ahora termina.

-También quiero estar sobre ti, como ahora... Y que nos coja a las dos.

-Larissa: Viste cómo lo tiene? Quiero que nos la meta a las dos, quiero ver cómo te coge y se vienen los dos encima de mí.

-Se me antoja todo eso. Quiero ver todo su miembro entre tus tetas y sentarme ahí para sentirlos a los dos.


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