Garosa - Parte II

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
1388 visitas

Recomendación:
Libros eróticos - Los libros de ficción erótica más populares de Amazon

...Nina tomo la mano de él y la introdujo dentro de sus bragas, él la sintió deliciosa y exclamo en un suspiro ¡qué rica!, se tumbaron en el sofá y él la saco de sus shorts, Nina le saco la camisa con mirada lujuriosa saboreó su pecho, Juanjo era tan semental y ella no lo había notado, entonces, deslizó sus manos suavemente por su pecho hasta llegar a su pantalón que zafo con urgencia, halló se enorme verga, erecta y dura, él también estaba mojado, ella se mordió los labio saboreando tal espectáculo, le bajó el bóxer y empezó a chupársela, él jadeaba y arqueaba la cabeza, las mamadas de Nina eran exquisitas, la forma en que se la estaba chupando era extraordinaria, hacía un buen tiempo que ninguna mujer le practicaba sexo oral de esa manera, lo estaba disfrutando, la sujetaba del cabello como controlando sus movimientos, estaba perdido en ella, lo estaba llevando al cielo, estaba completamente excitado, Nina lo miraba lujuriosamente mientras introducía su verga hasta lo profundo de su garganta, Juanjo estaba extasiado, realmente no podía creer que por fin estuviera sucediendo, había imaginado tanto este momento que realmente parecía una locura, el ángulo que tenía de ella en esa posición era extraordinario, con una de sus manos le bajó el corpiño, sus ojos se  clavaron en las deliciosas y perfectas tetas de ella, las agarro y estrujo morbosamente con ambas manos, palpando su pezón erizado, Nina no paraba, introducía su verga hasta su garganta y volvía a sacarla produciendo un chapoteo exquisito, entonces, trepó hasta sus labios, con ambas manos él se aferró a su rostro comiéndole sus carnosos labios, se besaban intensamente, se mordían y chupaban los labios, Juanjo se fue deslizando por el cuello de ella, lamiéndoselo y chupándoselo exquisitamente, en ese instante, le quitó las bragas, deslizó sus dedos hacía la vagina de Nina introduciendo su dedo medio, ella estaba empapada, la tomó de las caderas y la halo hacia su erecta verga rociando su coño con ella, la tumbó sobre la alfombra, admiró a su diosa que se meneaba con tal sexualidad, al instante que se inclinaba hacía sus senos, los agarro firmemente y empezó a chupar sus erizados pezones, las tetas de Nina eran exquisitas, grandes y jugosas, las apretujó salvajemente al tiempo que se saboreaba, friccionaba el pezón con sus dientes, lo chupaba y halaba, Nina gemía excitada, estaba recibiendo un placer demencial, intenso, Juanjo estaba embelesado en sus tetas, le chupaba ambas una y otra vez al tiempo que Nina entrelazaba sus dedos en el cabello de él, entonces, sujetándola firmemente de la cadera hizo que ella se girara, quedando en la posición exacta en donde deleitaba el enorme y fantástico culo de Nina, con sus manos apretó y separo sus nalgas y empezó a saborear su  culo de forma exquisita, lo lamia como animal insaciable, introducía su lengua en su pequeño agujero una y otra vez al tiempo que la exploraba con sus dedos curiosos con los que también penetraba su culo, Nina arqueó más su cadera dejando que Juanjo viera todo su mojado y rozagante coño, él no dudo un segundo en llevar su lengua y perderse nuevamente en ella, le hacía un oral demencial, le palpaba con la lengua su clítoris duro y erecto al tiempo que le introducía el dedo medio en el culo, le chupaba y halaba el clítoris, introducía su lengua y nariz en su chorreado coño, quería perderse en su olor, imprimirse en ella, Nina gemía extasiada al tiempo que balanceaba su cadera de arriba abajo, Juanjo se sentía completamente excitado, esa mujer lo traía loco, el coño de Nina estaba caliente, mojado y palpitante, introducía sus dedos en él y seguía lamiéndolo, entonces, Nina entre gemidos le dijo “follame ya, párteme, reviéntame el coño ya...aahh….follameee”, estas palabras hicieron enloquecer aún más a Juanjo quien se apoyó sobre sus rodillas y la penetro, al instante Nina emitió un gemido y empezaron a moverse simultáneamente, él estaba completamente perdido en ella, había anhelado por tanto tiempo coger con ella, penetrarla y fallársela como nadie más lo haría jamás, la penetraba una y otra vez, al tiempo que la miraba tan desinhibida, siendo una puta para él, Nina gemía mientras con voz libidinosa le pedía más, le pedía que la destrozaran sin piedad, él la complacía, le daba duro al tiempo que exhalaba en cada entrada,  le apretaba las nalgas y la nalgueaba, el palmoteo que se producía en cada vaivén era completamente exquisito, el coño de Nina hervía al igual que su verga, sentía que iba a estallar, le hacía más duro, tal cual depravado, se la estaba follando como siempre lo había soñado, Nina se empezó a sentir fuera de sí y estallo, se corrió produciendo un gemido ensordecedor que Juanjo disfrutaba, se chorreó intensamente, sin titubear Juanjo acerco su cara y se mojó en ella, tenía su olor impregnado en todas partes, se saboreó, era como si ella lo hubiera marcado, en ese instante, le agarró las nalgas y se las chupo, subió un poco rozando de arriba abajo con su lengua la espalda de Nina, al instante que le agarraba nuevamente las nalgas separándoselas apreciando una vez más su agujero que yacía mojado y placentero como seduciéndolo, sin dudarlo lo penetro, lo hizo con furia, le enterraba su verga con ferocidad, sin clemencia, sus bolas chocaban en su coño empapado, ese sonido chapoteante que se producía con cada clavada lo encendía aún más, Nina lo disfrutaba, seguía gimiendo, estaba muy cachonda y era extraordinario, él le daba duro, le estaba partiendo el culo, Juanjo estaba al límite, sentía que iba a llegar, en ese instante se detuvo, sujetándola de las caderas, ella ligada intensamente a él se giró velozmente y entre la complicidad de sus miradas libidinosas Nina se agarró y apretujo las tetas  al tiempo que se meneaba, Juanjo estalló y empezó a llegar sobre ella, se chorreo vigorosamente sobre sus deliciosas y enormes tetas hasta sentirse liviano, entonces, se tumbó al lado de ella exhalando exhausto, sus miradas se volvieron a cruzar entrelazando sus cuerpos hastiados de sexo…más tarde,  los ruidos de las bocinas en la calle sorprendieron a Nina haciendo que abriera los ojos, de a poco fue despertando y se dio cuenta que ya había amanecido, hacía un sol hermoso que pronosticaba un día caluroso y enérgico, Juanjo aún dormía plácidamente, Nina se levantó y se puso un blusón que sacó de su recamara, tomó las prendas de vestir que había usado la noche anterior y al revisarlas halló en uno de los bolsillos de sus shorts un trozo de servilleta en el que estaba anotado el número telefónico del barman, recordó que la noche anterior después de su encuentro intenso con él, él le había pasado un trozo de servilleta que ella ágilmente había guardado en sus shorts sintiendo al instante un cosquilleó en el estómago que la hizo sonreír, sabiendo con certeza cuál sería su plan del próximo sábado en la noche.


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.