Jovencita arrecha. Me rompieron mi pepita! (2/2)

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Ya íbamos llegando al motel y se le ponía aún más duro y no me cabía toda en la boca, el señor me dijo "más rápido más rápido zorra". Empecé a hacerlo aún más rápido y con más saliva hasta que sentí que entramos a un motel, el suspiro y me hundió su pija en toda la boca soltando su semen. Intenté quitármelo pero me presionó muy fuerte, sentía su semen en toda mi garganta, casi me ahogaba. Finalmente entramos con el auto y nos cerraron el portón, el señor me miro y me dijo “¿muy rica mi pija bebé?" Me iba tragando todo el resto de su semen que quedó en mi boca. Así llegamos. Él se bajó. Aún tenía el pene salido [el señor iba con una camisa de un color verde claro desgastado y un pantalón café con unos zapatos sucios]. Me abrió la puerta y al bajar me acomodé la falda. En eso sentí sus manos agarrando mi cabello fuertemente, solté un quejido y levanté las manos, el señor me dijo “empecemos zorra que estás demasiado rica”. Me subió la falda y me vio el cachetero, dijo "uff que delicia eres, una niña muy buena ¿verdad?”. Yo le dije que si tímidamente. Me apoyó en el auto fuertemente, se agarró y me besó el culo. Me iba golpeando las nalgas e intentaba evitarlo con mis manos. Me agarró fuerte y me dijo “quita” azotándome fuertemente en mi colita que se iba poniendo roja. Así hizo a un lado mi cachetero dejando al descubierto mi vagina, mi cachetero sonó como si se hubiera roto. Con sus manos abrió mi colita y me dio paso a mi vagina, lamió mi ano y mi vagina, se las comía, sentía tan rico que me tapaba para no gritar, ¡mi primer oral que rico! Lo disfrutaba, metía su lengua en toda mi vagina, comencé a decir suavemente “¡ay dios, ay dios!” Andaba muy excitada. Se para el señor y me volteó. Le miré. Tenía toda la boca llena de mis fluidos. Me miró, se apoyó en mí, yo teniéndolo en mi cuello empecé a sentir como sus dedos se metían a mi vagina. Comencé a gemir, esos dedos que entraban eran perfectos. Me excitaba era como ser penetrada, pero sin hacerse esperar empezó a hacerlo más fuerte, ni siquiera estábamos en la habitación y este señor me había puesto muy húmeda. Se movía tan rápido… empecé a gritar, me tapó la boca y finalmente lo sentí, hice un squirting en pleno garaje, me temblaron las piernas y quería sentarme. Mis gemidos ocultos entre sus manos y mi cuerpo intentado no caerse era lo que se veía en ese garaje. Mojé todo el piso y parte de mis tacones, el líquido restante bajaba por mis piernas, del garaje como agua salía mi squirting. El señor se empezó a lamber los dedos, pero esto no había terminado.

Me agarró aún más fuerte del cabello, me llevó finalmente al cuarto, aún estaba noqueada por haber experimentado ese orgasmo. Llegamos al cuarto y con mucha fuerza me quito la blusa, mis senos saltaron por la fuerza, estaba mis pezones parados y muy rojos, él dijo "haa que pechos bebé, no pareces de la edad que me mencionaste". Empezó a comerme los pechos, me quitó la falda con fuerza dejándome desnuda, pues junto a la falda salió mi cachetero. Quedé desnuda con tacones. Me apoyó a la pared, me hizo abrir las piernas apoyada en la pared, al parecer era su prisionera (noté que el señor tenía una fantasía, parecía actuar como un soldado y yo era su prisionera). Me dijo "¿contestarás todo lo que pregunte si puta?” Respondí con mucha calma, solo presentí su golpe en mi colita, me hizo gritarle más fuerte “¡si!”.

Me cuestionaba sobre mi edad, sobre mi virginidad, sobre mis gustos para el sexo… así apoyada a la pared el me interrogaba. Finalmente se apoyó detrás de mí y me dijo al oído "te violare como a mi zorra". Sentí su verga acercarse a mi cola, me abrió más las piernas y me penetró. Mire abajo, como si fuera a ver cómo me abría en dos este viejo verde, finalmente me abrió “¡hay!” Pegué un grito, me apoyé a la pared mientras el me elevaba y bajaba, mis ojos se volteaban, mis fluidos seguían recorriendo mis piernas, gemía cada vez más, [haa haa ¡sii!] Gritaba, no me creerán, pero realmente me abría, no había sentido tal cosa una verga tan gruesa, sentía mis labios pegarse a su pene.

Me sacó su verga y volvió a agarrarme del cabello, mi mirada era de sumisa. Me besó fuertemente y me tiró a la cama, se montó sobre mí y me la metió su gruesa verga, entre las sábanas que había desecho el tipo gemía y gritaba de placer, inconscientemente elevaba mi colita para que el viejo verde me la metiera toda hasta dejarme rota. El tipo era duro, me destrozó, no había manera de salir de él, tampoco lo deseaba.

Estaba toda roja, mi pepa me quemaba, en mis senos me daban calambres, mis piernas no dejaban de temblar, además de tenia muy mojada toda mi pelvis. Gemía como una zorra, eso me había mencionado el señor, yo solo me dedicaba a disfrutar. Finalmente me puso de misionero, era como una muñeca toda a su merced. Introdujo su verga a mi vagina, ya me iba acostumbrando así grosor, ni bien entro me hizo un taladro delicioso, me volví a mojar, me puse tan húmeda que el líquido bajaba a mis glúteos y a mi ano. El tipo se puso como loco, me daba estocadas muy fuertes y rápidas. “Dios, dios”, gritaba.

Fue de imprevisto que sentí su verga entrar a mi ano, todo mi culo estaba húmedo y lubricado, les juro que entró como si mi ano llevará litros de lubricante, entro tan fácil que le mire sorprendida, voltee los ojos y saque la lengua como toda una golosa, el señor gritaba "si si! zorra te rompo tu anito" sin pensarlo empezó a darme como un loco, fue tan rico y duro que gritaba, ya no gemía. Finalmente me había hecho gritar [¡ si papi ohh dios no! ¡vamos vamos por favor haaa!]

Sentí una nueva sensación el placer de hacer un anal, este viejo me saco el mejor orgasmo y el mejor squirting. Dejé la cama mojada, parecía que echaron un jarrón de agua a la misma cama. Él al verme en esa situación metió su cara en mi vagina, me seguía comiendo, aun así, toda mojada. Todo en mi temblaba, nada más lindo que esa sensación. Él se sentó encima de mi, se puso a masturbarse en mi rostro, me tiró toda la leche en mi carita, se dejó llevar y grito ligeramente "ohh si puta ohh que rico" finalmente me estrenaron.

Al despertar de la excitación me di cuenta que grité tan fuerte que de seguro las otras parejas me escucharon. Me dio vergüenza, el señor se cambió apenas se lavó la cara y me dijo "apúrate niña tengo que ir a mi casa". Me levanté, busqué mi cachetero y no lo encontraba, el señor se lo había levantado, me dijo "¿esto buscas bebé? Dámelo, está mojadito, no creo que te lo pongas". Le dije “está bien, pero lo cuidas papi”. Me intenté poner la falta, estaba mojada y mi ropa un poco rota, pero ya igual salimos de ahí en su coche.

En el camino me mencionó que esto quedará entre los dos, ya que por mi edad él podría meterse en problemas, yo le dije que no había problema, que le debo 1000 ya que él me había quitado la curiosidad de sentir una verdadera verga. Me dejó en el lugar de donde me recogió y me dijo espero que volvamos a encontrarnos, quise decirle que me gustó, pero sonó su celular, al parecer su esposa. Él le empezó a gritar, yo no le presté atención y me fui. Llegué a casa, me duché y dormí.

Este es mi segundo encuentro, mi virginidad se lo llevó un señor de 35 años. Espero les haya gustado. Tuve más encuentros con el tiempo, espérenlo.


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